El alcalde de La Línea saluda la «noticia excepcional» que supone la eliminación física de la Verja de Gibraltar
La eliminación física de la Verja de Gibraltar permite el tránsito sin control documental entre ambos lados de la frontera, por donde cruzan a diario unas 16.000 personas, según el alcalde linense.

La eliminación física de la Verja de Gibraltar ya es una realidad. Desde este martes, el paso fronterizo entre La Línea de la Concepción y el Peñón funciona sin las barreras que obligaban a mostrar documentación, en aplicación del acuerdo alcanzado entre los gobiernos implicados. El alcalde linense, Juan Franco, ha calificado la medida como “una noticia excepcional” por su impacto en la movilidad diaria de miles de personas.
Franco realizó estas declaraciones en una entrevista en Canal Sur, recogida por Europa Press, desde la zona donde hasta ahora se situaba la frontera física. Según explicó, entre las siete y las ocho y media de la mañana cruzan el paso en torno a 16.000 personas, lo que convierte ese punto en uno de los principales ejes de tránsito del Campo de Gibraltar.
La supresión de las barreras físicas elimina la obligación de presentar documentación en el paso, una medida que afecta especialmente a los trabajadores transfronterizos, estudiantes y residentes que se desplazan a diario entre La Línea y Gibraltar. El regidor señaló que la retirada de estos controles facilitará la fluidez en un enclave que soporta una elevada presión de tráfico humano en horas punta.
El anuncio coincide con la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prevista en la zona este miércoles. Franco expresó su agradecimiento al Ejecutivo central por el acuerdo alcanzado, aunque insistió en que esta nueva etapa debe ir acompañada de medidas adicionales para el municipio.
En este sentido, el alcalde recordó que el Ayuntamiento lleva años reclamando un paquete específico de actuaciones para afrontar las consecuencias económicas y sociales derivadas de la relación con Gibraltar. Entre las cuestiones pendientes mencionó la necesidad de reordenar espacios que no son de titularidad municipal, abordar la situación de los pensionistas, la problemática de los pescadores que siguen sin poder faenar en aguas próximas al Peñón y cuestiones medioambientales.
También aludió a la implantación de una zona económica especial como herramienta para reforzar el tejido productivo local. Según indicó, existe un documento elaborado con estas demandas que ahora deberá actualizarse, dado que algunos asuntos han evolucionado en el marco de las negociaciones recientes.
Uno de los cambios señalados por el alcalde es la salida de Gibraltar de la lista de jurisdicciones no cooperativas a efectos fiscales. De acuerdo con lo explicado por Franco, esta modificación permitirá que los trabajadores con ingresos inferiores a 60.000 euros anuales tengan que presentar declaración en España, pero no abonen la diferencia entre lo tributado en Gibraltar y lo que correspondería en territorio español.
La relación institucional con el Gobierno gibraltareño continuará en las próximas semanas. El alcalde avanzó que prevé mantener encuentros de trabajo durante el mes de agosto para abordar cuestiones prácticas derivadas del nuevo escenario, empezando por aspectos básicos como la movilidad.
La eliminación física de la Verja de Gibraltar supone uno de los cambios más significativos en la dinámica diaria del Campo de Gibraltar en los últimos años. Para La Línea, municipio directamente afectado por el tránsito transfronterizo, la medida abre una etapa marcada por la libre circulación en el paso y por la necesidad de adaptar infraestructuras y servicios a la nueva situación.
A la espera de que se concreten las medidas complementarias reclamadas por el Ayuntamiento y otras administraciones, el foco inmediato está puesto en el funcionamiento del paso sin barreras y en cómo se gestionará el flujo diario de miles de personas que cruzan entre ambos territorios.



