El alcalde de La Línea valora la aplicación provisional del tratado sobre Gibraltar en abril y pide aclarar “incógnitas”
Juan Franco considera positiva la aplicación provisional del tratado sobre Gibraltar prevista para abril, aunque advierte de dudas sobre su contenido y efectos en la frontera ante la entrada en vigor del nuevo sistema europeo de control.

El alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, ha valorado de forma positiva la aplicación provisional del tratado sobre Gibraltar prevista para el próximo mes de abril, aunque ha advertido de que aún existen “bastantes incógnitas” sobre el contenido definitivo del acuerdo y sus consecuencias para el municipio.
En un audio difundido por el Ayuntamiento linense, el regidor, del partido La Línea 100×100, ha señalado que las noticias conocidas en los últimos días apuntan a que se están dando “los pasos definitivos” para que el acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea sobre Gibraltar llegue “a buen término”. No obstante, ha subrayado que todavía es necesario conocer más detalles antes de valorar plenamente su impacto.
La Comisión Europea informó este martes de que el texto del acuerdo ya ha sido remitido al Consejo de la UE y al Parlamento Europeo para su ratificación. Según indicó un portavoz comunitario a Europa Press, Bruselas espera que el tratado pueda entrar en vigor de manera provisional a partir del 10 de abril.
Esa fecha coincide con la entrada en vigor definitiva del Sistema Europeo de Entradas y Salidas (EES), que modificará los controles en las fronteras exteriores de la Unión Europea mediante la implantación de controles biométricos. Este nuevo sistema también afectaría al paso fronterizo entre La Línea y Gibraltar.
En este contexto, Juan Franco ha considerado que la aplicación provisional del tratado sobre Gibraltar sería “netamente positiva” para la ciudad, ya que, en principio, permitiría mantener un tránsito fluido en la Verja. El alcalde ha advertido de que, sin un marco acordado, la implantación del sistema biométrico podría generar “retenciones y colas” en la frontera.
“Con la puesta en marcha de este tratado de forma provisional, el tránsito sería libre”, ha afirmado el regidor, quien ha mostrado su preocupación por las posibles consecuencias que tendría la aplicación estricta del nuevo sistema europeo sin un acuerdo específico para Gibraltar.
La Línea mantiene una estrecha relación económica y social con el Peñón. Miles de trabajadores transfronterizos cruzan a diario la Verja para desempeñar su labor en Gibraltar, por lo que cualquier modificación en los controles fronterizos tiene un impacto directo en la actividad económica local.
El alcalde ha calificado de “bastante importante y con mucha trascendencia” el anuncio realizado por Reino Unido sobre la próxima publicación del acuerdo con la Unión Europea. A su juicio, la aplicación provisional del tratado abriría un “nuevo status quo” en las relaciones fronterizas, aunque ha insistido en que será necesario concretar aspectos aún no detallados públicamente.
“Esperemos que se lleve a término y que se termine con las publicaciones y las aprobaciones correspondientes”, ha manifestado Franco, quien ha añadido que el nuevo escenario deberá “matizarse” a medida que se conozcan todos los términos del acuerdo.
El tratado sobre Gibraltar forma parte del proceso de redefinición de las relaciones entre la Unión Europea y el Reino Unido tras el Brexit. Desde la salida británica del bloque comunitario, la situación del Peñón ha requerido negociaciones específicas para garantizar la movilidad y la cooperación en la zona.
En La Línea, la evolución de estas negociaciones se sigue con especial atención debido a su repercusión directa en el empleo, el comercio y la vida diaria de sus habitantes. El Ayuntamiento ha reiterado en diversas ocasiones la necesidad de que cualquier solución garantice la fluidez en el paso fronterizo y aporte estabilidad a la economía local.
A la espera de la ratificación formal por parte de las instituciones europeas y de la publicación oficial del texto, el Consistorio linense mantiene una posición de cautela, combinando una valoración positiva del avance anunciado con la petición de mayor claridad sobre el contenido definitivo del acuerdo.







