El Barómetro Inmobiliario de GICA confirma la estabilidad del mercado de vivienda en Cádiz y advierte de tensiones de cara a 2026
El Barómetro Inmobiliario de GICA señala que la demanda es mayoritariamente local y que el precio se concentra entre 100.000 y 200.000 euros, aunque persisten problemas estructurales en el alquiler.

El Barómetro Inmobiliario de la Asociación de Gestores Inmobiliarios de la provincia de Cádiz (GICA), correspondiente al segundo semestre de 2025, apunta a un mercado de compraventa de vivienda estable y resistente al contexto económico, aunque con desequilibrios importantes que condicionarán la evolución del sector en 2026. El estudio se elabora a partir de las respuestas de más de cien agencias inmobiliarias asociadas y permite comparar por primera vez una serie completa desde la puesta en marcha del barómetro en 2023.
Según los datos del segundo semestre del año, más de la mitad de las operaciones de compraventa se formalizan en viviendas con precios entre 100.000 y 200.000 euros. Este tramo concentra alrededor del 56% de la actividad. El segmento entre 200.000 y 300.000 euros representa cerca del 26%, mientras que las operaciones por encima de 300.000 euros apenas alcanzan el 15% y se sitúan en localizaciones concretas, especialmente en aquellas con una demanda residencial de mayor poder adquisitivo. Las ventas por debajo de los 100.000 euros son ya testimoniales.
En cuanto a la evolución de los precios, el barómetro refleja un cambio de ritmo respecto a ejercicios anteriores. Una mayoría de las agencias sitúa las subidas por debajo del 10%, mientras que una parte relevante identifica estabilidad en los cierres. Los incrementos superiores al 10% se reducen de forma significativa respecto a 2023 y comienzos de 2024, cuando el mercado vivió uno de sus ciclos de mayor tensión. El informe habla de una desaceleración, no de un ajuste, y de una demanda que sigue sosteniendo el volumen de transacciones.
La vivienda habitual continúa siendo el destino mayoritario de las operaciones, con cerca del 68% de las compraventas, por delante de la segunda residencia y de la inversión inmobiliaria. El comprador local o provincial mantiene un peso dominante, con más del 60% de las operaciones, lo que evidencia un mercado centrado en necesidades residenciales más que en dinámicas especulativas.
El análisis también recoge información sobre los plazos de venta. Más de la mitad de las viviendas se comercializa entre cuatro y ocho semanas, aunque se observa un alargamiento de los plazos en los inmuebles con precios alejados del valor de mercado o con discrepancias entre expectativas del vendedor y capacidad de compra.
El barómetro incluye una comparativa histórica desde 2023 que muestra un sector capaz de mantener actividad pese a tipos de interés elevados, inflación y cambios normativos. No obstante, el estudio identifica un agravamiento de los problemas estructurales del alquiler. Cerca del 90% de las agencias considera que la oferta es insuficiente para absorber la demanda, lo que tensiona la accesibilidad y eleva el coste de entrada para jóvenes y familias.
Desde GICA se subraya que el principal reto del mercado sigue siendo la falta de oferta, tanto en venta como en alquiler, así como la necesidad de ampliar suelo para vivienda asequible y aportar seguridad jurídica. La asociación considera que será necesario avanzar en colaboración público-privada y en medidas que devuelvan parte del stock al alquiler residencial.
De cara a 2026, el barómetro sitúa el foco en cuatro frentes: suelo y vivienda asequible, recuperación del alquiler, estabilidad regulatoria y mayor profesionalización del sector. La asociación plantea que la provincia de Cádiz dispone de recorrido para reforzar su mercado residencial, pero que la evolución dependerá de decisiones estructurales.
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