El cierre de cinco playas en Cádiz por bacterias lleva a FACUA a pedir más controles
El cierre de cinco playas en Cádiz afecta a zonas de baño de Puerto Real, El Puerto, Rota y Chipiona tras detectarse niveles elevados de Escherichia coli y enterococos intestinales

La prohibición del baño decretada por la Junta de Andalucía en cinco playas de la provincia de Cádiz tras detectarse concentraciones elevadas de bacterias ha llevado a FACUA Cádiz a reclamar más controles sanitarios y una investigación sobre el origen de la contaminación. Las restricciones afectan a zonas costeras de cuatro municipios en plena temporada alta.
El cierre de cinco playas en Cádiz comprende La Cachucha, en Puerto Real; El Aculadero-Puerto Sherry y Fuentebravía, en El Puerto de Santa María; Punta Candor, en Rota, y Micaela, en Chipiona. Los análisis efectuados en estas aguas han detectado valores de Escherichia coli y enterococos intestinales superiores a los niveles establecidos, con el consiguiente riesgo para la salud de los bañistas.
FACUA Cádiz considera adecuada la prohibición del baño como medida preventiva, pero sostiene que las actuaciones de las administraciones competentes deben extenderse a la identificación de las causas del episodio. La asociación pide determinar la procedencia de las bacterias y adoptar medidas que reduzcan el riesgo de que la contaminación vuelva a producirse.
La información difundida sobre el episodio apunta como posibles causas a un vertido procedente de tierra o realizado desde el mar. La organización de consumidores señala que la aparición simultánea de contaminación en playas pertenecientes a cuatro localidades requiere una actuación coordinada entre los distintos organismos con competencias sanitarias, ambientales y municipales.
La asociación también reclama que se refuercen los mecanismos de vigilancia durante los periodos de mayor uso de las playas. A su juicio, los controles no deberían limitarse a comprobaciones periódicas, sino permitir una detección rápida de alteraciones que puedan causar daños ambientales o poner en riesgo a las personas que utilizan las zonas de baño.
FACUA sostiene que las restricciones no deben levantarse únicamente después de un descenso puntual de los valores microbiológicos. La entidad defiende que la reapertura al baño se base en resultados analíticos recientes y concluyentes que confirmen la desaparición del riesgo, junto con la aplicación de medidas destinadas a corregir la causa de la contaminación.
La organización recuerda que la normativa sobre gestión de la calidad de las aguas de baño establece medidas de control y gestión cuando existe un riesgo para la salud. Según expone, estas obligaciones incluyen investigar las causas de los episodios de contaminación y desarrollar actuaciones para prevenir, reducir o eliminar sus efectos.
La coincidencia de las restricciones con uno de los periodos de mayor afluencia a las playas constituye otro de los motivos expuestos por FACUA para solicitar una mayor vigilancia. La asociación considera que las decisiones sanitarias deben priorizar la protección de los usuarios frente a las posibles repercusiones turísticas o económicas derivadas del cierre temporal de las zonas afectadas.
FACUA Cádiz ha solicitado además información sobre el incidente a la Delegación Territorial de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias. La petición, remitida por escrito, busca obtener datos detallados sobre el episodio y las actuaciones adoptadas por la Administración autonómica.
La entidad reclama igualmente que la información dirigida a los usuarios de las playas se mantenga actualizada mientras permanezcan las restricciones. Esta comunicación debe permitir, según la asociación, conocer con claridad las zonas afectadas y las medidas sanitarias aplicables hasta que los análisis permitan restablecer el baño con seguridad.

