El Gobierno prepara la integración de Ceuta y Melilla en la UE y su territorio aduanero
La propuesta para avanzar en la integración de Ceuta y Melilla en la UE incluye representación permanente en el Comité de las Regiones, mayor presencia de Frontex y financiación específica.

El Gobierno ha iniciado la coordinación de un paquete de medidas para avanzar en la integración de Ceuta y Melilla en la UE, incluida su incorporación al territorio aduanero comunitario. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, presentó las actuaciones al Consejo de Ministros y anunció el 18 de septiembre que la propuesta formal se trasladará próximamente a las instituciones europeas.
El plan contempla que cada una de las dos ciudades autónomas disponga de un puesto permanente en el Comité de las Regiones, una mayor presencia de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex, y un tratamiento político y financiero adaptado a su situación geográfica. También incluye las gestiones necesarias para integrar a Ceuta y Melilla en la unión aduanera de la Unión Europea.
Exteriores ha comenzado a coordinar este proceso con los ministerios de Economía, Hacienda, Agricultura y Política Territorial. Albares ha remitido una carta a sus titulares para abordar los cambios necesarios, entre ellos la inclusión de las ciudades autónomas en las directivas comunitarias correspondientes y en determinadas políticas de la UE.
La intención del Ejecutivo es acordar con las autoridades de Ceuta y Melilla el régimen aplicable a ambas ciudades, teniendo en cuenta sus particularidades geográficas y socioeconómicas. Esta coordinación ministerial será previa a la presentación de la propuesta ante la Unión Europea.
El ministro también ha mantenido conversaciones con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, y con el presidente de Melilla, Juan José Imbroda. Según Albares, ambos dirigentes expresaron su sintonía con el planteamiento. El titular de Exteriores defendió además la necesidad de que las fuerzas políticas mantengan una posición común durante la tramitación del plan.
“Primero, el diálogo con las ciudades autónomas; luego, con las instituciones españolas y los distintos ministerios que tenemos que concertarnos y dialogar; y después haremos la propuesta formal, sin más dilación, a la Unión Europea”, señaló Albares al explicar las fases previstas.
El paquete parte de las reuniones mantenidas por el ministro durante la semana anterior con altos cargos de las instituciones comunitarias en Bruselas. En esos encuentros, el responsable de Exteriores planteó que las fronteras exteriores situadas al sur de la UE reciban un tratamiento equivalente al de las fronteras orientales.
La situación fronteriza de Ceuta y Melilla constituye uno de los argumentos centrales de la propuesta. Ambas son las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea situadas en el continente africano y están sometidas, según el Gobierno, a circunstancias específicas relacionadas con la presión migratoria y la desigualdad económica entre territorios limítrofes.
En materia de control fronterizo, el Ejecutivo plantea reforzar la intervención de Frontex en las dos ciudades. El Ministerio de Exteriores vincula esta medida con un primer paquete de ayuda anunciado durante la semana anterior, dentro de una presencia más estable de la agencia europea.
El Gobierno también pretende que las particularidades de Ceuta y Melilla sean reconocidas en el próximo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea. Para ello, busca que ambas ciudades puedan acceder a un tratamiento similar al de otras fronteras terrestres comunitarias que ya disponen de financiación específica, como las situadas en el este de Europa.
La entrada en el territorio aduanero comunitario exigirá adaptar el encaje normativo de las dos ciudades. Los ministerios implicados deberán analizar las directivas y políticas europeas afectadas antes de fijar, junto con los gobiernos ceutí y melillense, la fórmula que se incorporará a la propuesta española.


