Chiclana intensifica la limpieza de imbornales en las zonas más expuestas a las lluvias
La limpieza de imbornales en Chiclana se ha reforzado desde agosto en los barrios próximos al río y otros puntos sensibles; la red municipal cuenta con unas 12.000 unidades y 500 rejillas continuas

Chiclana Natural ha adelantado este año los trabajos de refuerzo en la red de pluviales para preparar las zonas más vulnerables del municipio ante las lluvias de otoño e invierno. La limpieza de imbornales en Chiclana se intensifica desde principios de agosto, principalmente en los barrios próximos al río y en otros puntos con dificultades para evacuar el agua durante episodios de precipitaciones intensas.
Las actuaciones están siendo ejecutadas por Sifu, empresa adjudicataria del servicio. Los trabajos forman parte del mantenimiento que se lleva a cabo durante todo el año, aunque en esta fase se concentran en las áreas consideradas de mayor riesgo por su ubicación y por la carga hidráulica que reciben cuando se producen lluvias.
El refuerzo se ha adelantado especialmente en las zonas más bajas y cercanas al río. Según la información facilitada por el Ayuntamiento, su topografía hace que acumulen una mayor cantidad de agua y que presenten más dificultades para evacuarla durante tormentas intensas, por lo que las tareas se han programado antes de la llegada de las primeras precipitaciones de la temporada.
La campaña abarca Las Albinas, la plaza de las Bodegas, Vega, La Longuera, Arroyuelo, Iro, la Plaza y su entorno, El Carmen, las avenidas del Trabajo y del Comercio, Tajo, El Torno y Urbisur. También se interviene en los viarios próximos a estas calles y barriadas, incluidos dentro de las áreas que el servicio municipal identifica como más sensibles ante posibles inundaciones.
Los trabajos se han reforzado tanto en La Banda como en El Lugar. El delegado municipal de Medio Ambiente y vicepresidente de Chiclana Natural, Roberto Palmero, ha señalado que el operativo presta una atención especial a los sectores más cercanos al río por la carga hidráulica que soportan, aunque ha recordado que la conservación de la red de pluviales se mantiene activa durante los doce meses.
El dispositivo estacional responde al aumento de los factores que pueden dificultar el funcionamiento del sistema de drenaje durante el otoño y el invierno. Entre ellos se encuentran la caída de las hojas, el incremento de las precipitaciones y el arrastre de sólidos provocado por la lluvia, materiales que pueden acumularse en los puntos de entrada de agua a la red.
La infraestructura municipal dispone de cerca de 12.000 imbornales distribuidos por Chiclana. A ellos se suman alrededor de 500 rejillas continuas, las canaletas que atraviesan las calles y que también forman parte del sistema de recogida y evacuación de aguas pluviales.
La limpieza de ambas instalaciones se realiza de manera ininterrumpida a lo largo del año, de acuerdo con Chiclana Natural. El operativo iniciado en agosto supone una intensificación de ese servicio ordinario en los emplazamientos donde las condiciones del terreno y la proximidad al río incrementan la cantidad de agua que debe asumir la red.
Esta actuación específica continuará vinculada a los periodos de mayor riesgo por precipitaciones. El objetivo planteado por la empresa municipal es que los puntos más expuestos lleguen al otoño y al invierno con los imbornales, canaletas y conducciones en condiciones adecuadas para facilitar la evacuación del agua y del material arrastrado por las lluvias.


