El Museo de Chiclana presenta la pieza invitada ‘Fernando VII, el Deseado’ con motivo de la Batalla de Chiclana
La muestra forma parte del ciclo ‘España: El sueño imposible de Napoleón’, que analiza cada año distintos personajes y episodios relacionados con la Guerra de la Independencia

El Museo de Chiclana acoge durante el mes de marzo una nueva entrega de su programa de ‘Pieza Invitada’, dedicada en esta ocasión a la figura de Fernando VII bajo el título ‘Fernando VII, el Deseado’, coincidiendo con la conmemoración de la Batalla de Chiclana.
Esta iniciativa forma parte del ciclo expositivo ‘España: El sueño imposible de Napoleón’, que alcanza ya su quinta edición y que cada año aborda distintos protagonistas y acontecimientos vinculados con la Guerra de la Independencia y el contexto histórico de la batalla librada en 1811.
La delegada municipal de Cultura, Susana Rivas, y el cronista de la ciudad, José Luis Aragón Panés, han presentado esta nueva propuesta cultural. Rivas ha destacado la importancia del 5 de marzo para la ciudad, señalando que cada año el museo incorpora una pieza especial relacionada con aquel episodio histórico y con los personajes que formaron parte de él.
Por su parte, Aragón Panés ha recordado que en ediciones anteriores la colección ha analizado figuras como Napoleón, la familia de Carlos IV, José Napoleón I o la presencia británica en el conflicto, mientras que en esta ocasión el protagonismo recae en Fernando VII y su papel durante la guerra.
Fernando VII nació en El Escorial en 1784, hijo de Carlos IV y María Luisa de Borbón. Su juventud estuvo marcada por tensiones políticas y familiares, destacando su enfrentamiento con Manuel Godoy y con su propio padre. Participó en episodios como la Conjura de El Escorial en 1807 y el Motín de Aranjuez en 1808, que terminó con la abdicación de Carlos IV y el inicio de su breve primer reinado.
Posteriormente, tras el encuentro de Bayona con Napoleón, Fernando VII renunció al trono en 1808 y permaneció recluido en el palacio francés de Valençay hasta el final de la guerra. Su regreso a España en 1814 supuso la restauración del absolutismo y el rechazo a la Constitución de 1812.
El monarca falleció en 1833 en el Real Sitio de San Ildefonso, tras un reinado marcado por conflictos políticos y profundas divisiones en la sociedad española.
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