Grazalema recupera el pulso un mes después del desalojo en Grazalema por las lluvias históricas
Un mes después del desalojo en Grazalema tras las precipitaciones de casi 600 litros en 24 horas, el municipio ha reabierto la mayoría de sus negocios y vuelve a recibir visitantes, aunque mantiene senderos cerrados y accesos afectados en el Parque Natural Sierra de Grazalema.

Grazalema comienza a recuperar la normalidad un mes después del desalojo en Grazalema que obligó a evacuar a sus 1.600 vecinos el pasado 5 de febrero debido a unas lluvias históricas que dejaron cerca de 600 litros por metro cuadrado en apenas 24 horas. El municipio, uno de los principales destinos de turismo rural de la provincia de Cádiz, vuelve a recibir visitantes, aunque aún mantiene cerrados varios senderos naturales y accesos clave.
Las intensas precipitaciones registradas el 4 de febrero provocaron inundaciones generalizadas en calles y viviendas. El acuífero sobre el que se asienta el municipio se encontraba colmatado y no pudo absorber más agua, lo que agravó la situación. Ante el riesgo, la Junta de Andalucía ordenó al día siguiente la evacuación completa del casco urbano.
Los vecinos permanecieron fuera de sus hogares durante 11 días. Muchos fueron acogidos en localidades cercanas como Ronda (Málaga) y Zahara de la Sierra, donde recibieron apoyo institucional y ciudadano. El retorno comenzó el 16 de febrero de forma progresiva, aunque una parte de la población no pudo regresar inicialmente al estar sus viviendas en una zona considerada de exclusión mientras los técnicos evaluaban el terreno.
Desde entonces, el municipio ha centrado sus esfuerzos en la limpieza y recuperación de viviendas, negocios e infraestructuras. En la actualidad, bares, restaurantes, hoteles y casas rurales se encuentran prácticamente abiertos en su totalidad, según ha explicado a Europa Press Laura Ramírez, trabajadora de la Oficina de Turismo de Grazalema.
Ramírez ha señalado que apenas un día después de autorizarse el regreso de los vecinos comenzaron a llegar visitantes. “El 17 de febrero ya había turistas en el pueblo”, ha indicado. La Oficina de Turismo, que también resultó afectada por anegaciones de agua, ha reanudado su actividad tras las labores de acondicionamiento.
El pasado fin de semana, coincidiendo con el puente del Día de Andalucía, Grazalema recibió “bastantes visitantes”, aunque en cifras inferiores a las registradas en años anteriores. La llegada de autobuses turísticos y viajeros, especialmente extranjeros, ha supuesto un impulso para los negocios locales, que dependen en gran medida del turismo de naturaleza y de fin de semana.
No obstante, la recuperación no es completa. Varias rutas senderistas del Parque Natural Sierra de Grazalema continúan cerradas, y el acceso por el municipio a algunos itinerarios permanece limitado debido al corte de la carretera del puerto del Boyar. Estas restricciones afectan a uno de los principales atractivos del enclave: el turismo de senderismo.
La imposibilidad de utilizar determinados senderos repercute también en la actividad económica indirecta, ya que es habitual que los excursionistas completen su visita con consumiciones en bares y restaurantes del municipio y de otras localidades cercanas de la sierra de Cádiz.
Entre los avances visibles en las últimas semanas destaca la recuperación de la Fuente de Abajo, uno de los puntos emblemáticos del pueblo. El suministro se restableció tras los trabajos realizados por técnicos de Aguas Sierra de Cádiz, que limpiaron la canalización mediante aperturas en la tubería y el uso de un vehículo de alta presión para eliminar los atascos provocados por las lluvias.
El desalojo en Grazalema marcó un episodio sin precedentes en la historia reciente del municipio por el volumen de precipitaciones acumuladas en tan corto espacio de tiempo. Las imágenes de calles convertidas en ríos y agua filtrándose por paredes y enchufes reflejaron la magnitud del episodio meteorológico.
Un mes después, el municipio ha dejado atrás la fase de emergencia y se encuentra en proceso de consolidar la recuperación. La normalidad administrativa y comercial se ha restablecido en gran medida, aunque la reapertura total de senderos y accesos será determinante para que el principal motor económico local, el turismo rural y de naturaleza, recupere plenamente su actividad de cara a la primavera.







