- Publicidad -
Navidad
Carnaval

Espejito, espejito… convierte una leyenda gaditana en parodia juvenil en el COAC 2026

El cuarteto Espejito, espejito… actúa en el COAC 2026 de cantera con una propuesta ambientada en la Casa de los Espejos, mezclando humor paranormal, códigos digitales y referencias locales en una parodia de ritmo ágil y mirada generacional

El cuarteto juvenil Espejito, espejito… participó en el Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas 2026 dentro de la categoría de cantera con una parodia inspirada en una conocida leyenda de la ciudad. La actuación tuvo lugar en una sesión juvenil del certamen y se articuló a partir del encuentro entre dos hermanos youtubers y los supuestos fantasmas que habitan la Casa de los Espejos, convertida en escenario central del relato.

Desde el levantamiento del telón, la propuesta situó al público en el lenguaje de las redes sociales y los contenidos digitales. Los protagonistas se presentaron como creadores de un canal de vídeos de temática “creepy”, introduciendo un tono cercano al público joven mediante referencias a seguidores, directos, monetización y códigos propios de las plataformas audiovisuales. Ese punto de partida sirvió para conectar el imaginario paranormal con la realidad cotidiana de la generación que representan.

La parodia avanzó con la aparición de los espíritus de la casa, personajes construidos desde el contraste entre el misterio esperado y una actitud desenfadada y cuartetera. A través del diálogo, el cuarteto fue desgranando una versión humorística de la leyenda local, incorporando la figura del almirante, los espejos traídos de distintos viajes y la presencia de la niña asociada al mito. El relato se adaptó al formato juvenil, priorizando el gag y la complicidad con el público frente al suspense.

- Publicidad -

El texto jugó de manera constante con el doble plano entre lo paranormal y lo cotidiano. Situaciones como la explicación racional de supuestos fenómenos extraños, la necesidad de firmar permisos para grabar o la preocupación por el dinero y los seguidores en redes sociales sirvieron como motor cómico. Este cruce de mundos permitió sostener una parodia dinámica, con entradas y salidas de personajes bien marcadas.

En el apartado musical, el cuarteto intercaló cuplés y un tema libre que ampliaron el universo de los “fantasmas” a distintos ámbitos de la vida diaria. Aparecieron así el fantasma futbolero, el cocinero, el carnavalero o el deportista, todos ellos construidos desde estereotipos reconocibles y tratados con ironía. Las letras mantuvieron un tono ligero, apoyado en la exageración y en situaciones fácilmente identificables por el público.

La puesta en escena se apoyó en una interpretación activa y gestual, con un ritmo constante que evitó tiempos muertos. El uso del espacio fue funcional, centrado en la interacción entre los personajes y en la recreación de situaciones propias de un rodaje improvisado. En algunos momentos se percibió el ajuste propio de una parodia extensa, resuelto mediante el encadenado rápido de gags y la alternancia entre diálogo y cante.

El tramo final adoptó un tono más reflexivo sin abandonar el humor. El cuarteto cerró la actuación con una cuarteta dedicada a la cantera, subrayando el valor del trabajo en grupo, los ensayos en el barrio y la continuidad generacional del Carnaval. Ese cierre conectó la ficción paranormal con la realidad de quienes se forman en estas categorías, reforzando el carácter formativo de la propuesta.

Espejito, espejito…, con letra de Manuel Domínguez Portilla y Pablo de la Prida Miranda, música de Jesús María Melero Jiménez y dirección de Hugo Sánchez Pérez, regresó al concurso tras haber participado en 2025 con otro nombre. Su actuación en el COAC 2026 de cantera combinó una historia local reinterpretada desde códigos actuales, humor de situación y una clara intención de conectar tradición y presente desde el lenguaje juvenil del cuarteto.























- Publicidad -

Contenido recomendado

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba