Graduados sociales de Cádiz alertan del impacto de rehacer nóminas del primer trimestre tras la publicación en el BOE
El Colegio de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta advierte de la inseguridad jurídica y la sobrecarga administrativa que supone rehacer nóminas del primer trimestre tras la publicación en el BOE y pide al Gobierno una regularización de oficio para evitar perjuicios a pymes y trabajadores.

El Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta ha expresado su preocupación por la obligación de rehacer nóminas del primer trimestre tras la publicación en el BOE de una normativa que afecta a las cotizaciones sociales. La medida, según la entidad, obliga a miles de empresas a revisar y recalcular nóminas ya abonadas, con el consiguiente impacto en la gestión diaria de negocios y despachos profesionales.
La corporación colegial se ha sumado así al posicionamiento del Consejo General de Graduados Sociales, que ha solicitado al Gobierno una regularización de oficio de las cotizaciones afectadas. El objetivo, según trasladan, es evitar que empresas y asesores laborales asuman una carga administrativa que consideran ajena a su responsabilidad.
El origen de la situación está en la publicación reciente en el Boletín Oficial del Estado de una normativa que, según explican los graduados sociales, ha entrado en vigor con efectos que obligan a revisar las nóminas correspondientes a los primeros meses del año. Esta aplicación retroactiva implica recalcular bases y cotizaciones ya presentadas, así como realizar las correspondientes regularizaciones ante la Seguridad Social.
El presidente del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta, José Blas Fernández Sánchez, ha señalado que la medida genera “una situación de inseguridad jurídica” y una carga extraordinaria de trabajo en un corto periodo de tiempo. Según indica, la revisión masiva de nóminas con carácter retroactivo supone un coste organizativo y económico para las empresas, especialmente para las pequeñas y medianas.
En la provincia de Cádiz y en la ciudad autónoma de Ceuta, el tejido empresarial está compuesto mayoritariamente por micropymes y autónomos, con especial peso de sectores como el turismo, la hostelería y el comercio. Estas actividades, además, presentan una elevada estacionalidad y una gestión laboral compleja, con frecuentes altas y bajas de trabajadores.
Desde el Colegio se advierte de que la obligación de rehacer nóminas del primer trimestre tras la publicación en el BOE no solo afecta a las empresas, sino también a los trabajadores, que pueden ver modificadas sus bases de cotización, y a los propios profesionales del ámbito jurídico-laboral, encargados de tramitar las regularizaciones en un plazo limitado.
La entidad colegial sostiene que la publicación tardía de la normativa ha provocado una situación que podría haberse evitado con mayor previsión y planificación. En este sentido, reclaman que la Administración asuma de oficio la regularización de las cotizaciones afectadas, de manera que no sea necesario rehacer nóminas ya abonadas ni presentar liquidaciones complementarias por parte de cada empresa.
El Colegio también insiste en la necesidad de avanzar hacia un marco normativo más estable y previsible en materia laboral y de Seguridad Social. A su juicio, la sucesión de cambios con efectos retroactivos dificulta la planificación empresarial y aumenta el riesgo de errores formales en el cumplimiento de las obligaciones legales.
En este contexto, los graduados sociales recuerdan que su labor consiste en asesorar a empresas y trabajadores en materia laboral y de protección social, así como en garantizar la correcta aplicación de la normativa vigente. La actual situación, señalan, incrementa de forma significativa la carga de trabajo de los despachos profesionales, que deben revisar expedientes ya cerrados y atender consultas de empresas y empleados.
Por el momento, el Colegio Oficial de Graduados Sociales de Cádiz y Ceuta ha trasladado su postura a través de los canales institucionales y confía en que el Gobierno adopte medidas que permitan simplificar el proceso y reducir el impacto en el tejido productivo local.





