Imanol Idiakez analizó en la rueda de prensa Cádiz-Leganés la victoria que certifica la permanencia matemática y pidió una autocrítica interna para evitar que el equipo vuelva a verse en una situación límite.

El entrenador del Cádiz CF, Imanol Idiakez, aseguró este domingo tras la victoria ante el Leganés que sella la permanencia matemática que el club “nunca debería estar sufriendo de esta manera por mantener la categoría”. El técnico compareció ante los medios en la rueda de prensa Cádiz-Leganés, marcada por el alivio tras varias semanas en puestos comprometidos.
Con 17.757 espectadores en el estadio, el conjunto amarillo logró un triunfo decisivo en un partido condicionado por la presión clasificatoria. “Es un poco de todo. Mucha alegría por la gente, por todo el cadismo. Lo que hemos vivido hoy antes del partido ha sido una locura absoluta”, señaló el técnico.
Idiakez reconoció que el equipo ha atravesado una etapa compleja desde enero. “La situación era de dificultad real, el peligro era real de poder irte al agujero”, afirmó. Según explicó, el equipo ha sufrido durante buena parte de la segunda vuelta, pero considera que en las últimas semanas se ha producido una evolución. “Lo que yo he visto ha sido progreso del equipo”, añadió.
El entrenador vasco subrayó que apenas lleva “cuatro semanas y media” al frente del banquillo y que no ha tenido margen para desarrollar un trabajo prolongado. “No he llegado a una pretemporada. He tenido que ir viendo y aprendiendo rápido”, apuntó. A su juicio, ante el Leganés se vio un equipo “más parecido al potencial que tiene realmente”.
Idiakez destacó el rendimiento de varios jugadores jóvenes en defensa, algunos con apenas 20 años, en un encuentro que calificó de “partido prácticamente redondo”. También valoró la aportación del portero David Gil, de quien dijo que le transmite “una tranquilidad absoluta”, y el trabajo colectivo en un contexto de máxima exigencia. “Hoy no hay nada peor que el miedo a perder, que el miedo a bajar. Eso te puede anular”, explicó.
Uno de los nombres propios fue Lucas Pérez, autor de uno de los goles y protagonista en la dirección del juego. Sobre él, el técnico comentó: “Lucas es difícil pararle. Es jugador, entrenador, directivo, presidente y secretario técnico, si le dejas”. Idiakez recordó que le felicitó cuando fichó por el Cádiz y consideró que su actuación fue determinante en un encuentro clave. “Creo que era de justicia que hoy fuera tan importante”, afirmó.
Durante su comparecencia, el entrenador evitó atribuirse el mérito de la salvación. “No me quiero apuntar nada”, dijo. Reconoció que cuando aceptó el cargo asumía un riesgo profesional, dada la dinámica negativa del equipo —“creo que el Cádiz había perdido 13 de los últimos 15 partidos”—, pero aseguró que tuvo claro que quería “pelear por el Cádiz”.
Sobre su continuidad la próxima temporada, Idiakez no aclaró si seguirá en el banquillo. “No me importan los contratos. Si el Cádiz me quiere y vamos juntos de la mano, estaré encantado de ayudar. Pero nunca sería un problema para el Cádiz”, señaló.
El técnico insistió en que la temporada debe servir como aprendizaje interno. “Esta historia tiene que servir para aprender. El Cádiz necesita hacer un análisis importante de lo que ha pasado y una autocrítica importante”, sostuvo. A su juicio, el club debe aspirar a objetivos más ambiciosos: “Es un club que tiene que pelear por ir a Primera División”.
Idiakez también se refirió al clima social alrededor de la entidad, en un contexto de división entre parte de la afición y la directiva. Aunque dijo no conocer en profundidad la estructura interna del club, afirmó estar convencido de que el presidente “va a tomar nota de lo que pasa esta temporada”.
La victoria ante el Leganés pone fin a una racha prolongada de malos resultados y asegura la continuidad del Cádiz en la categoría. “Es un día para poder estar tranquilos, con la conciencia tranquila”, concluyó el entrenador en la rueda de prensa Cádiz-Leganés.





