El entrenador amarillo afronta el Cádiz – Leganés por la permanencia en Segunda División con la opción de sellar el objetivo esta jornada y confirma que mantiene las mismas bajas, con Fali y Roger descartados.

El Cádiz CF afronta este domingo ante el Leganés un partido que puede suponer la permanencia matemática en la categoría. En la rueda de prensa previa al encuentro, el técnico Imanol Idiakez reconoció la trascendencia del choque y afirmó que el equipo está centrado en “ganar el partido” y cerrar cuanto antes una temporada marcada por la irregularidad.
“Tenemos unas ganas locas de ganar el partido, de hacer un buen partido, de dar una alegría a la gente y de que por fin se acabe esta pesadilla”, señaló el entrenador, en referencia a la situación clasificatoria que ha mantenido al conjunto gaditano en la zona baja durante buena parte del curso.
El Cádiz – Leganés por la permanencia en Segunda División llega en una jornada con múltiples combinaciones posibles. Una victoria amarilla, unida a otros resultados, podría asegurar la continuidad en la categoría. Sin embargo, Idiakez evitó hacer cuentas y pidió centrar toda la atención en lo que ocurra en el césped del Nuevo Mirandilla. “No podemos desviar la atención en otra cosa. Los que estamos en el campo tenemos que tener los cinco sentidos única y exclusivamente en lo que pase en el campo”, subrayó.
En el plano deportivo, el técnico confirmó que mantiene prácticamente las mismas bajas que la pasada semana. Fali y Roger siguen descartados por lesión muscular. “Tienen una lesión muscular los dos. Ni para este ni para la semana que viene”, indicó. Roger ha comenzado a correr, aunque el entrenador ve “difícil” su regreso inmediato. Iker, por su parte, está disponible, mientras que otro jugador con molestias en el tobillo apurará hasta última hora.
El Cádiz llega al encuentro tras empatar en Castellón en un partido que, según el propio Idiakez, dejó sensaciones positivas pese a no lograr la victoria. “El equipo resistió, fue capaz de empatar y se vio un equipo que peleó y lo defendió hasta el final”, explicó. El entrenador considera que el grupo dio un paso adelante en un contexto adverso y tras varios meses en los que, reconoció, el equipo había sufrido bloqueos en situaciones de marcador en contra.
Sobre el rival, Idiakez espera un duelo equilibrado. “Lo lógico es que sea un partido igualado”, afirmó. Recordó que el Leganés fue diseñado para pelear por el ascenso y que, pese a verse implicado en la lucha por la permanencia, cuenta con una plantilla competitiva. “Sabemos que a ellos les vale un punto. Tenemos que jugar un partido inteligente y bien jugado”, apuntó.
El entrenador insistió en que, más allá de la tensión ambiental y la importancia del resultado, el encuentro se decidirá en detalles. “Los partidos a este nivel los cambian los goles. Mientras no haya goles, normalmente hay igualdad”, explicó. En ese sentido, apeló al acierto en las áreas como factor determinante.
Cuestionado por los cambios introducidos en el último once inicial, Idiakez defendió su gestión desde su llegada al banquillo hace cuatro semanas. “Estoy buscando rendimiento. Vengo cada día con los ojos abiertos a ver quién es capaz de decirme que quiere estar en el campo el domingo”, afirmó. El técnico dejó abierta la puerta a nuevas variaciones en función del plan de partido y del comportamiento que prevea del Leganés.
El ambiente en el estadio será otro de los factores del encuentro. Se espera una alta asistencia en el Nuevo Mirandilla y el equipo contará con el respaldo de su afición. “El calor de la gente siempre es bienvenido. Es una fortaleza enorme que tenemos y la tenemos que aprovechar”, indicó el técnico, que ya vivió un recibimiento similar en el partido ante el Deportivo.
Idiakez, que tuvo pasado en el Leganés, reconoció el vínculo personal con el club madrileño, aunque dejó claro cuál es su prioridad. “Le tengo mucho cariño al Leganés, pero para mí es especial el domingo que gane el Cádiz y nos quedamos en Segunda”, concluyó.
El Cádiz depende de sí mismo para acercarse de forma definitiva al objetivo. La victoria en casa, tras una racha negativa como local y con solo un triunfo en la segunda vuelta, se presenta ahora como la vía más directa para cerrar la permanencia y evitar que la resolución se prolongue más allá de esta jornada.




