Investigadoras de la UCA analizan qué hace más eficaces a las oficinas universitarias de transferencia
Un estudio de la Universidad de Cádiz sobre las oficinas universitarias de transferencia concluye que combinar la mejora de servicios con la búsqueda de nuevas oportunidades impulsa la creación de spin-offs y los ingresos por contratos y licencias.

Investigadoras de la Universidad de Cádiz (UCA) han identificado los factores que influyen en la eficacia de las oficinas universitarias de transferencia, conocidas como OTRI, tras analizar el funcionamiento de 49 de estas unidades en España. El estudio, publicado en la revista científica *Technological Forecasting & Social Change*, concluye que la clave está en combinar la mejora de los servicios ya existentes con la exploración de nuevas oportunidades de colaboración.
La investigación ha sido desarrollada por las profesoras Mariluz Fernández-Alles, Tamara Rodríguez-González y Mercedes Villanueva-Flores, del departamento de Organización de Empresas de la UCA, junto a Mirta Díaz-Fernández, de la Universidad Pablo de Olavide. El trabajo se ha dado a conocer el 6 de abril de 2026.
Las OTRI son las unidades encargadas de conectar el conocimiento generado en la universidad con el tejido empresarial y la sociedad. Entre sus funciones se encuentran la gestión de contratos y consultorías, la tramitación de licencias, el apoyo a patentes y el impulso a empresas basadas en resultados de investigación, conocidas como spin-offs.
El estudio pone el foco en un concepto denominado “ambidiestrismo”, que se refiere a la capacidad de estas oficinas para desarrollar simultáneamente dos tipos de actividades: por un lado, perfeccionar y hacer más eficientes los servicios consolidados; y por otro, explorar nuevas vías de colaboración y adaptarse a necesidades emergentes.
Las investigadoras distinguen entre ambidiestrismo organizativo e individual. El primero se relaciona con la estrategia y el modelo de funcionamiento de la oficina como estructura. El segundo está vinculado al perfil del personal técnico y gestor, y a su capacidad para alternar tareas administrativas y rutinarias con actividades de carácter más relacional y orientadas a detectar oportunidades.
Según los resultados del análisis estadístico, el ambidiestrismo organizativo se asocia con un mayor número de spin-offs académicas creadas con el apoyo de las OTRI. Por su parte, el ambidiestrismo individual del personal se relaciona con mejores resultados en ingresos por contratos y consultoría, así como en la obtención de licencias para transferir conocimiento al entorno productivo.
En cambio, el estudio no encuentra una relación concluyente entre estas formas de gestión y el número de patentes. Las autoras apuntan que los procesos de patentado suelen estar más estandarizados y dependen en gran medida del trabajo previo del personal investigador, mientras que la oficina desempeña principalmente funciones de gestión y tramitación.
Otro de los hallazgos es que variables como el tamaño o la antigüedad de las oficinas universitarias de transferencia no resultan determinantes en los modelos analizados. Es decir, disponer de más recursos o contar con una trayectoria más larga no garantiza por sí mismo mejores resultados en transferencia.
El trabajo plantea implicaciones para la gestión universitaria, al señalar que fomentar el ambidiestrismo no requiere necesariamente estructuras más complejas. Según las conclusiones, se trata más bien de adoptar una orientación estratégica que combine eficiencia operativa con una cultura de aprendizaje, experimentación y colaboración.
Para la Universidad de Cádiz, este estudio aporta evidencia empírica sobre el funcionamiento de las OTRI en el contexto español y ofrece referencias útiles para fortalecer el papel de estas oficinas como intermediarias entre la investigación académica y el desarrollo económico.
Las oficinas universitarias de transferencia desempeñan un papel relevante en la provincia al facilitar la conexión entre grupos de investigación y empresas, así como en la creación de iniciativas empresariales surgidas del entorno universitario. La investigación de la UCA aporta datos sobre qué prácticas organizativas se asocian con mejores resultados en este ámbito.







