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La auditoría interna de la UCA recibe un accésit nacional por su modelo preventivo

Redacción 23 octubre, 2026 5 minutos de lectura

La auditoría interna de la UCA es la primera unidad de control de una universidad pública reconocida en los Premios a las Buenas Prácticas de la Fundación FIASEP

El Gabinete de Auditoría y Control Interno de la Universidad de Cádiz (UCA) ha recibido el primer accésit del XI Premio a las Buenas Prácticas en Gestión, Auditoría y Transparencia en el Sector Público 2026. La distinción, entregada en Málaga durante el XII Congreso Nacional de Auditoría en el Sector Público, reconoce el modelo preventivo desarrollado por esta unidad para supervisar la gestión de los recursos universitarios.

La auditoría interna de la UCA se convierte así en la primera unidad de control interno de una universidad pública que obtiene este reconocimiento de la Fundación FIASEP. El trabajo presentado lleva por título ‘La transformación del control interno universitario mediante un modelo de auditoría preventiva, innovación tecnológica, integridad pública y cooperación institucional’.

El modelo busca que la auditoría no quede limitada a la revisión de expedientes una vez tramitados. El gabinete analiza procedimientos, identifica riesgos, formula recomendaciones y asesora a responsables y unidades universitarias para corregir posibles deficiencias antes de que generen errores, retrasos o costes innecesarios.

La Universidad de Cádiz creó su Servicio de Auditoría Interna en 1991. Su actual Gabinete de Auditoría y Control Interno tiene como cometido contribuir a que los recursos públicos de la institución se administren conforme a la legalidad y con criterios de eficiencia, transparencia y responsabilidad.

El equipo sostiene que la creciente complejidad de la gestión universitaria y la transformación tecnológica han hecho insuficiente un sistema centrado exclusivamente en revisar actuaciones concretas ya realizadas. Su planteamiento prioriza las áreas de mayor riesgo y combina el control jurídico y económico con el conocimiento de la organización, la digitalización y la comunicación con quienes gestionan el gasto.

El asesoramiento se dirige principalmente al personal docente e investigador, al personal técnico, de gestión, administración y servicios y a los responsables de unidades de gasto. Según explica el gabinete, atender una consulta durante las primeras fases de un procedimiento puede evitar una tramitación incorrecta o que una incidencia administrativa adquiera mayor alcance.

La digitalización también se emplea para mejorar la trazabilidad de las actuaciones e identificar problemas recurrentes. El objetivo es reducir el tiempo dedicado a tareas repetitivas y concentrar el trabajo técnico en el análisis, el asesoramiento y la elaboración de propuestas de mejora, aunque el equipo subraya que estas herramientas no sustituyen la comunicación entre las personas ni el conocimiento especializado.

Uno de los ámbitos señalados como ejemplo es la contratación pública. Una necesidad de gasto puede estar justificada, pero su tramitación puede plantear dudas sobre el procedimiento aplicable, la concurrencia, la motivación del desembolso o la reiteración de contratos destinados a prestaciones similares.

El análisis previo permite, según el gabinete, orientar a la unidad responsable y corregir deficiencias antes de que queden incorporadas al expediente. El control preventivo pretende que las decisiones puedan justificarse, que los procedimientos resulten trazables y que quede determinada la responsabilidad sobre el empleo de los fondos públicos.

La unidad también participa en redes de cooperación profesional con otras universidades. La UCA ha intervenido en el impulso de Auditores Universidad Sur de Europa y del Foro de Unidades de Auditoría y Control Interno de las Universidades Públicas de Andalucía, dos espacios destinados al intercambio de experiencias y criterios técnicos.

Las unidades universitarias de control comparten retos relacionados con la complejidad normativa, las obligaciones de transparencia, la gestión de fondos públicos y la implantación de nuevos procedimientos y herramientas digitales. La colaboración permite comparar soluciones aplicadas en otras instituciones, localizar riesgos comunes y avanzar hacia criterios más homogéneos, respetando la organización propia de cada universidad.

Este sistema se desarrolla dentro de las obligaciones establecidas para las universidades públicas. El gabinete recuerda que la Ley Orgánica del Sistema Universitario exige un sistema propio de control interno que incluya la auditoría interna y que el órgano encargado disponga de autonomía funcional, sin depender de órganos unipersonales de gobierno. En la UCA, la unidad depende del Consejo de Gobierno.

El trabajo de control repercute en el uso de los recursos destinados a docencia, investigación, transferencia del conocimiento y servicios universitarios. Aunque el gabinete no fija las prioridades académicas, revisa que los fondos asignados a ellas se gestionen correctamente y plantea medidas para reducir gastos evitables o mejorar los procedimientos.

La formación continua constituye otra parte del modelo debido a los cambios en las normas, los trámites y las herramientas tecnológicas. La unidad considera además necesario que la comunidad universitaria conozca los principios básicos de la contratación pública, la gestión del gasto, la transparencia y la integridad institucional.

El gabinete desarrolla estas funciones mediante fiscalizaciones, auditorías, asesoramiento, evaluación de riesgos y recomendaciones. También defiende que la responsabilidad sobre los recursos públicos corresponde a todas las personas que participan en la planificación, autorización, tramitación y ejecución del gasto, y no únicamente a los órganos encargados de controlarlo.

El equipo está integrado por su director, Manuel Pérez Fabra; las auditoras Begoña Álvarez Jurado y Verónica Pérez Navarrete, y el gestor especialista Francisco Torres Ortega. La unidad también ha reconocido el trabajo de sus anteriores directores, Luis Barrio y Candelaria Gallardo, y de la exauditora Begoña Baratech.