“La Escuelita” impulsa un taller de Carnaval como alternativa de ocio saludable para menores
La iniciativa, dirigida a niños y niñas de la comunidad gitana, fomenta la creatividad y el bienestar emocional a través del maquillaje artístico

El programa educativo “La Escuelita” está desarrollando durante el segundo trimestre del curso el Taller de Maquillaje *“A Brillar en Carnaval”*, una propuesta lúdica y formativa dirigida a menores como alternativa de ocio saludable. Esta actividad complementa el programa de apoyo escolar que se lleva a cabo con niños y niñas de la comunidad gitana en Rota.
El taller, celebrado a lo largo del mes de enero, se enmarca dentro del II Plan Municipal contra las Drogas y Adicciones y tiene como objetivo promover el uso positivo y educativo del tiempo libre, al tiempo que sensibiliza sobre hábitos saludables desde edades tempranas.
Un total de 24 menores han participado en esta iniciativa, que trabaja la creatividad mediante distintas técnicas de maquillaje artístico, además de favorecer el desarrollo emocional y personal del alumnado. A través del arte, los participantes aprenden a identificar y gestionar sus emociones, transformándolas de forma positiva, fomentando la relajación y reduciendo el estrés.
La delegada de Servicios Sociales, Laura Almisas, ha visitado recientemente el taller para conocer de primera mano su desarrollo y compartir tiempo con los menores participantes, destacando la importancia de este tipo de actividades como herramienta educativa y de inclusión social.
Entre los objetivos específicos del proyecto se encuentran introducir a los menores en el mundo del maquillaje y sus beneficios expresivos, fomentar la imaginación y la creatividad, desarrollar la concentración y la atención plena, promover el bienestar emocional y la libre expresión, así como reforzar la autoestima y la confianza en sí mismos mediante la creación de diseños propios.
La metodología empleada se basa en un aprendizaje significativo y vivencial, en el que los niños y niñas son protagonistas de su propio proceso educativo. Las actividades se realizan de forma individual y en parejas, generando un entorno divertido, colaborativo y respetuoso que potencia la comunicación, el intercambio de ideas y la valoración del trabajo ajeno.







