La exposición Nuestra Señora de las Mercedes llega a Cádiz con 700 monedas recuperadas del pecio
La exposición Nuestra Señora de las Mercedes en Cádiz recorre la historia de la fragata hundida en 1804, su relación con el puerto gaditano y el litigio que permitió recuperar su cargamento

El Museo de las Cortes acoge desde el 12 de septiembre la exposición Nuestra Señora de las Mercedes en Cádiz, una muestra que reúne 700 monedas de plata y otros objetos procedentes de la fragata hundida frente a las costas portuguesas en 1804. La exhibición permanecerá abierta hasta el 30 de marzo de 2027 y forma parte del programa municipal ‘El Emporio del Orbe’.
La muestra, titulada ‘Nuestra Señora de las Mercedes. Una historia en común’, ha sido cedida por el Ministerio de Cultura y el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena, donde se conserva de forma permanente. Su recorrido aborda tanto el contexto histórico del navío como su vinculación con Cádiz, el contenido de su última carga y el proceso judicial desarrollado tras la extracción de los bienes del pecio en 2007.
La fragata fue botada en La Habana en 1788 y tuvo como primer destino el puerto de Cádiz, ciudad a la que continuó ligada durante diferentes misiones al servicio de la Corona. Su último viaje tenía como objetivo transportar hasta España los caudales acumulados durante años en los territorios americanos, principalmente plata procedente de Lima y Potosí, además de mercancías de distinta naturaleza.
El barco se hundió el 5 de octubre de 1804 tras ser atacado por la Armada inglesa frente a Portugal. Rafael Sabio, director del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena, explicó durante la inauguración que el episodio se produjo en tiempos de paz y precedió al enfrentamiento entre España e Inglaterra que culminaría un año después en aguas gaditanas con la batalla de Trafalgar.
La exposición recoge las diferentes interpretaciones del ataque. España lo consideró una agresión cometida sin que existiera una declaración de guerra, mientras que la posición inglesa sostenía que los caudales transportados podían emplearse para financiar a la Francia de Napoleón, entonces enemiga de Inglaterra. Según Sabio, la intención inicial de los atacantes habría sido apoderarse del cargamento y no hundir la fragata.
La primera parte del recorrido se centra en la historia del buque y en las conexiones entre los territorios de la Monarquía Hispánica. Estos navíos transportaban no solo mercancías, sino también personas e ideas entre Europa y América. En este contexto, la exposición relaciona la trayectoria de la fragata con la función desempeñada por Cádiz como puerto atlántico y punto de enlace entre ambas orillas.
Uno de los principales conjuntos de la muestra se encuentra en la planta baja del Museo de las Cortes. Allí se exhiben 700 reales de a ocho acuñados en Lima y Potosí, seleccionados entre las alrededor de 600.000 monedas recuperadas del pecio. La plata constituía la mayor parte del cargamento, mientras que la presencia de oro era mucho menor.
Junto a las monedas se presentan granos de cacao, lana y medicamentos vinculados al cargamento de la fragata. Estos materiales permiten observar la variedad de productos que circulaban entre los territorios americanos y España a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, más allá de los metales empleados como moneda o reserva de valor.
La primera planta dedica parte de sus contenidos a la extracción realizada en 2007 por la empresa Odyssey Marine Exploration. La compañía localizó los restos y sacó del fondo marino las monedas y otros bienes culturales sin hacer público inicialmente el lugar exacto del hallazgo. Entre los objetos expuestos figuran los cubos utilizados por la empresa para introducir las piezas recuperadas.
Tras aquella operación, el Gobierno de España inició un proceso judicial en Estados Unidos para reclamar la titularidad de los bienes. El litigio se prolongó durante más de cinco años y concluyó con una resolución favorable a España, que permitió el regreso de las piezas en 2012. Desde entonces, el conjunto se encuentra depositado en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena.
El recorrido incorpora información sobre la recuperación, investigación y catalogación de este patrimonio, además de explicar las circunstancias históricas en las que se produjo el último viaje de la fragata. La pérdida del cargamento, formado por caudales y productos procedentes de América, tuvo consecuencias económicas para la Corona española.
La inauguración contó con el alcalde de Cádiz, Bruno García; la teniente de alcalde delegada de Cultura, Maite González, y el director del museo de Cartagena, Rafael Sabio. Los representantes municipales plantearon su deseo de que la cesión pueda prolongarse más allá del 30 de marzo de 2027, fecha fijada inicialmente para la clausura.
La exposición se incorpora a ‘El Emporio del Orbe’, el programa municipal dedicado a abordar la relación histórica de Cádiz con el comercio, la navegación y los territorios americanos. En este caso, el vínculo local se articula a través del puerto gaditano, primer destino de la fragata tras su construcción en La Habana y escenario de varias etapas de su trayectoria.


