La Fundación ONCE Baja Visión en Andalucía prevé atender a 70.000 personas con dificultades visuales
La Fundación ONCE Baja Visión en Andalucía se presentó este lunes en Sevilla con el objetivo de ofrecer atención, asesoramiento y apoyo a personas con baja visión, una realidad que afecta a unas 10.100 personas en la provincia de Cádiz.

La ONCE presentó este lunes en Sevilla la Fundación ONCE Baja Visión en Andalucía, una nueva entidad destinada a atender a personas que, sin ser ciegas, tienen una discapacidad visual que limita de forma significativa su vida diaria. Según las estimaciones difundidas durante el acto, hasta 70.000 andaluces podrían encontrarse en esta situación, de los que alrededor de 10.100 residen en la provincia de Cádiz.
La nueva fundación, la quinta del Grupo Social ONCE, nace para dar respuesta a un colectivo que, según la organización, no siempre encuentra recursos específicos adaptados a sus necesidades. En el conjunto de España, se calcula que unas 400.000 personas podrían convivir con baja visión.
El acto de presentación contó con la participación de responsables de la ONCE y de la Fundación ONCE Baja Visión, así como representantes de administraciones públicas, entidades sociales y profesionales del ámbito sanitario. Entre los asistentes estuvieron el delegado de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal Martínez; el vicepresidente de la fundación, Andrés Ramos; la presidenta del Consejo Territorial, Isabel Viruet; y el director general de Personas con Discapacidad de la Junta de Andalucía, Pere Calbó.
La baja visión afecta a personas que tienen dificultades para leer con facilidad, reconocer rostros a cierta distancia o desenvolverse con autonomía plena en actividades cotidianas, pese a no cumplir los criterios de ceguera legal. Durante la presentación, los responsables de la fundación señalaron que el objetivo es concentrar en un único punto la atención y el acompañamiento, así como coordinar recursos y profesionales.
La Fundación ONCE Baja Visión en Andalucía estructurará su actuación en tres ejes principales. El primero se centra en la atención y asesoramiento directo a personas con baja visión, con acceso a recursos especializados, tecnologías de apoyo, entrenamiento visual, orientación educativa y laboral.
El segundo eje contempla la colaboración con asociaciones del ámbito de la baja visión para detectar necesidades y coordinar actuaciones, incluyendo posibles líneas de apoyo y financiación de proyectos. El tercero se orienta al impulso de la investigación en prevención y detección temprana de patologías visuales, mediante el respaldo a iniciativas científicas.
La fundación funcionará como una entidad de carácter digital. A través de su portal web (fundaciononcebajavision.es), las personas interesadas podrán realizar el proceso de inscripción en línea. También podrán registrarse asociaciones y equipos de investigación que trabajen en este ámbito.
Para formar parte de la fundación, las personas solicitantes deberán acreditar una patología visual que cause baja visión y disponer de un certificado de discapacidad igual o superior al 33 %. Desde la entidad se indica que uno de los recursos destacados será el acceso a la Biblioteca Digital de la ONCE, que cuenta con más de 85.000 títulos en formato accesible, especialmente audiolibros.
Durante el acto se celebró una mesa redonda moderada por el director de la fundación, Adonay Viera, con la participación de profesionales sanitarios especializados en salud visual y el testimonio de una persona con baja visión. La jornada concluyó con una experiencia sensorial dirigida a mostrar algunas de las dificultades asociadas a esta condición.
Con la puesta en marcha de esta iniciativa, la ONCE amplía su estructura fundacional para atender a un colectivo que, según los datos presentados, representa una parte significativa de la población andaluza con discapacidad visual y que hasta ahora no contaba con un recurso específico de estas características.



