La Junta declara desastre natural las borrascas en Andalucía tras los daños acumulados desde noviembre
La declaración de desastre natural por las borrascas en Andalucía permitirá activar ayudas y tramitar de emergencia la reparación de caminos rurales e infraestructuras hidráulicas afectadas entre noviembre de 2025 y febrero de 2026.

El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha declarado desastre natural las borrascas registradas en Andalucía entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, un periodo marcado por lluvias persistentes y episodios de gran intensidad que han causado daños en explotaciones agrarias, caminos rurales e infraestructuras hidráulicas en todas las provincias, incluida Cádiz.
La decisión, adoptada el 18 de febrero, implica encargar a la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural la puesta en marcha de medidas para apoyar a los productores afectados y reparar las infraestructuras dañadas. La declaración abre además la posibilidad de tramitar actuaciones por la vía de emergencia y solicitar mecanismos extraordinarios para atender desastres naturales.
Según ha informado la Junta, la sucesión de sistemas frontales atlánticos ha dejado precipitaciones frecuentes y acumulados significativos en el conjunto de Andalucía. Las lluvias han provocado la saturación generalizada de los suelos, reduciendo su capacidad de filtración y aumentando la escorrentía superficial, lo que ha derivado en crecidas rápidas y avenidas de agua en ríos y arroyos.
En la provincia de Cádiz, como en el resto de la comunidad, el sector primario ha resultado especialmente afectado. Las inundaciones y el arrastre de tierras han ocasionado daños graves en explotaciones agrícolas y ganaderas, así como en infraestructuras de riego y sistemas productivos. En las zonas más afectadas se han perdido cosechas y se ha interrumpido temporalmente la actividad agraria.
El impacto también ha alcanzado al sector pesquero. Las condiciones meteorológicas adversas han mantenido amarrada en puerto a alrededor del 90% de la flota pesquera andaluza durante distintos periodos, lo que ha supuesto una paralización de la actividad extractiva y pérdidas económicas para armadores y tripulaciones.
En cuanto a las infraestructuras rurales, la Junta señala que numerosos caminos han sufrido afecciones severas, con tramos destruidos o intransitables. Esta situación ha dificultado el acceso a parcelas agrícolas y ganaderas e incluso ha provocado el aislamiento temporal de algunas explotaciones, complicando la realización de labores esenciales como la recolección o el cuidado del ganado.
La declaración de desastre natural permitirá tramitar de emergencia la reparación de aquellos caminos rurales que supongan un riesgo para la población o que hayan quedado inutilizados. También se podrán ejecutar actuaciones urgentes en el dominio público hidráulico.
Las lluvias han causado daños en presas, azudes, estaciones de bombeo, canales, conducciones, sistemas de saneamiento y defensas frente a avenidas, así como en infraestructuras de drenaje urbano y rural. La Junta considera urgente su reparación para garantizar el abastecimiento, el riego y la seguridad frente a futuras crecidas.
Las actuaciones que se impulsen estarán financiadas con cargo a fondos europeos, nacionales y autonómicos, según ha indicado el Ejecutivo andaluz. Además, se prevé solicitar la activación de todos los mecanismos extraordinarios disponibles para hacer frente a las consecuencias de este episodio meteorológico prolongado.
Con esta medida, el Gobierno andaluz busca recuperar la capacidad productiva del sector agroalimentario y pesquero y restablecer las infraestructuras dañadas tras varios meses de inestabilidad meteorológica. La evaluación detallada de daños y la concreción de ayudas se desarrollará en las próximas semanas a través de la Consejería competente.

