La presa de Guadarranque realiza un desembalse controlado para ganar margen de almacenamiento ante nuevas lluvias
La operación libera unos 40 m³/s y permitirá recuperar cerca de 10 hm³ de resguardo, según la Junta de Andalucía.

La presa de Guadarranque, ubicada en el término municipal de Castellar de la Frontera, efectuará este viernes un desembalse controlado de agua para aumentar su volumen de resguardo ante las lluvias previstas en los próximos días. La operación comenzará a las 15.00 horas mediante la apertura de un desagüe de fondo y supone la segunda actuación similar realizada en la última semana.
El desembalse permitirá liberar un caudal aproximado de 40 metros cúbicos por segundo con el objetivo de ganar unos diez hectómetros cúbicos de capacidad adicional en el embalse. La medida ha sido adoptada por la Dirección de Infraestructuras del Agua de la Junta de Andalucía tras inspeccionar el cauce aguas abajo hasta su desembocadura para verificar que el vaciado controlado podía realizarse con seguridad y sin incidencias para la población cercana al río Guadarranque.
Fuentes de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural señalaron que la actuación se aprovecha de una ventana sin precipitaciones y responde a los protocolos de gestión establecidos para episodios en los que se prevé un incremento de aportaciones. Estos procedimientos buscan garantizar la capacidad de regulación de las presas y evitar que episodios de lluvia intensa puedan comprometer la explotación de los embalses.
La Junta subraya que el desembalse se realiza de manera plenamente controlada y teniendo en cuenta las condiciones de marea en la desembocadura, lo que permite minimizar riesgos en los asentamientos cercanos al cauce del río. La coordinación entre el organismo gestor y los servicios hidrológicos es preceptiva en este tipo de actuaciones.
Además de Guadarranque, continúa activo el desembalse en la presa de Almodóvar, situada en Tarifa, donde se están liberando unos doce metros cúbicos por segundo con el objetivo de situar el nivel por debajo del máximo normal fijado por las normas de explotación. En este caso, la previsión es ganar un volumen de resguardo de aproximadamente doscientos mil metros cúbicos para afrontar la llegada de lluvias. El proceso se está llevando a cabo mediante desagüe de fondo, la herramienta habitual para este tipo de maniobras cuando no se utiliza aliviadero.
El incremento de desembalses preventivos se produce en un contexto hidrológico marcado por la sucesión de borrascas y por una situación de recuperación parcial de los recursos tras varios años de sequía en distintas zonas de la provincia. Los embalses que abastecen el Campo de Gibraltar trabajan habitualmente con niveles de regulación que permiten absorber episodios de lluvia y garantizar la seguridad hidráulica de la cuenca.
Las operaciones de resguardo son habituales cuando existe previsión meteorológica compatible con un incremento súbito de aportaciones. Estas actuaciones permiten optimizar el almacenamiento disponible y evitar que los embalses alcancen cotas próximas a la lámina de coronación durante precipitaciones de alta intensidad. La normativa de explotación contempla distintos escenarios en función del nivel del embalse, la previsión de aportaciones y las condiciones del cauce aguas abajo.
En la provincia de Cádiz, la gestión de desembalses coordinados entre distintos sistemas tiene especial relevancia en los embalses que conectan con cauces que desembocan en zonas litorales o con suelos urbanos de baja cota. El control de las mareas en la Bahía de Algeciras y el Campo de Gibraltar forma parte del protocolo debido a su influencia en la capacidad de evacuación durante las maniobras.
La Junta de Andalucía mantiene activa la monitorización hidrológica y meteorológica ante la previsión de nuevas lluvias, y no descarta ajustar la regulación de los embalses en función de la evolución de los episodios de precipitación de las próximas jornadas.
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