La sesión de cuartos del COAC 2026 deja a ‘La carnicería’ y ‘Una chirigota en teoría’ como los grandes referentes del día
El Gran Teatro Falla vive una función de cuartos marcada por el alto contenido social y político, con actuaciones muy desiguales en impacto, pero con varios repertorios que elevan el nivel del Concurso en una noche exigente

La sesión de cuartos de final del COAC 2026 celebrada en el Gran Teatro Falla dejó una radiografía clara del momento del Concurso: una noche densa, marcada por el contenido social y político, en la que varias agrupaciones dieron un paso al frente y otras acusaron el contexto y la exigencia de la fase. Con un orden de actuación largo y un público cada vez más selectivo, la función tuvo picos muy altos y tramos más irregulares, aunque cerró con una sensación general de profundidad y compromiso artístico.
Abrió la noche el coro isleño ‘El reino de los cielos’, que confirmó una mejora evidente respecto a su estreno en preliminares. La propuesta de San Fernando, construida desde la metáfora de las aves rapaces que observan la tierra desde las alturas, ofreció un repertorio de lectura clara y mensaje valiente. El primer tango, centrado en el genocidio en Palestina y la figura de Benjamin Netanyahu, fue uno de los momentos más contundentes de la sesión por claridad, riesgo y coherencia con el tipo. Aunque el segundo tango perdió profundidad y el conjunto aún acusa falta de potencia para competir con los grandes coros, el pase dejó una sensación positiva y de crecimiento.
La chirigota ‘Los Robin’ mantuvo el pulso del barrio de Santa María con una propuesta muy localista y reconocible. El grupo defendió con solvencia un tipo agradecido que funciona especialmente bien en el popurrí, donde el humor gaditano y las pamplinas encadenadas sostienen el repertorio. Sin embargo, los pasodobles, de tono político muy duro, se impusieron al humor y dejaron una sensación más combativa que chirigotera. Una actuación con personalidad, aunque irregular en su equilibrio entre mensaje y risa.
Uno de los tramos más flojos de la noche llegó con el cuarteto ‘Los Latin King (de la calle Pasquín)’, que volvió a apostar por la provocación sin corregir los problemas estructurales detectados en preliminares. El exceso de gritos, la acumulación de gags sin hilo narrativo y una parodia desordenada impidieron que la propuesta creciera en esta fase. Pese a la entrega escénica, el pase dejó más ruido que contenido y no logró sostener la sátira más allá del impacto puntual.
La comparsa ‘Las muñecas’ devolvió el peso al contenido con un repertorio feminista sólido y coherente. Sus pasodobles, centrados en el derecho al aborto y en figuras clave de la memoria social andaluza como Ana Orantes, se situaron entre los momentos más destacados de la sesión por profundidad y respeto en el tratamiento. Aunque los cuplés volvieron a ser el punto más débil, la comparsa confirmó su crecimiento y su capacidad para articular un discurso claro sin perder identidad.
El gran golpe de autoridad de la noche lo dio el coro ‘La carnicería’. La propuesta de Miguel Ángel García Argüez firmó una de las actuaciones más completas y ambiciosas del COAC 2026 hasta el momento. Con una potente metáfora de España como plaza de toros de posguerra, el repertorio desplegó un discurso político y social de enorme calado, sostenido por dos tangos sobresalientes y un popurrí de largo desarrollo perfectamente justificado. Fue, sin discusión, la actuación más redonda y la que marcó el listón del día.
La chirigota ‘Una chirigota en teoría’ confirmó que su éxito no se limita a la viralidad inicial. El grupo volvió a emocionar y hacer reflexionar con dos pasodobles de fuerte carga social, especialmente el dedicado al retraso en la aplicación de la Ley ELA. El popurrí, muy visual y bien construido, mantuvo el ritmo y el interés, consolidando a la chirigota como una de las propuestas más singulares y necesarias del Concurso.
La comparsa ‘El hombre de hojalata’ mostró una clara mejora interpretativa, con un grupo más compacto y seguro, aunque volvió a dejar dudas en el desarrollo literario. El tipo sigue siendo potente, pero los pasodobles no terminaron de aprovechar su potencial simbólico, especialmente en una crítica social que derivó hacia el populismo. Un pase correcto en lo vocal, pero irregular en el fondo.
Cerró la sesión la chirigota ‘Los Cadisapiens’, que acusó el desgaste del horario y del público. Con pasodobles bien defendidos y un mensaje ideológico claro, la propuesta se sostuvo por identidad y oficio, aunque sin golpes suficientes para imponerse en un cierre complicado. Una actuación digna, pero penalizada por el contexto y la falta de sorpresa.
La sesión dejó claro que el COAC 2026 entra en una fase decisiva, con repertorios cada vez más comprometidos y un nivel que obliga a afinar tanto el contenido como la forma. ‘La carnicería’ y ‘Una chirigota en teoría’ emergen como los grandes nombres del día, en una noche que reforzó la idea de un Concurso exigente, político y profundamente conectado con la realidad social.
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