‘Las jorobadas’ convierten la carga mental en eje de su discurso en los cuartos del COAC 2026
La comparsa femenina de Alcalá de Guadaíra defiende en el Gran Teatro Falla una propuesta feminista clara y coherente, con un mensaje social reconocible que se impone al lucimiento individual en su segundo pase del COAC 2026
La comparsa ‘Las jorobadas’, procedente de Alcalá de Guadaíra, regresó al Gran Teatro Falla para afrontar su pase de cuartos de final del COAC 2026 reafirmando una de las propuestas más claramente reivindicativas del Concurso. El grupo, con letra de Jaime Jesús Cruz Guillén y Antonio Medina Ávila, música de David Castro Fernández y dirección de Silvia Rodríguez López, volvió a situar en el centro del repertorio la carga mental y física que soportan las mujeres en el ámbito doméstico y de los cuidados, construyendo un discurso feminista reconocible y de fuerte identificación social.
El tipo es, desde el primer momento, uno de los grandes aciertos de la comparsa. Estas mujeres aparecen encorvadas bajo una pesada casa a la espalda, una imagen potente que simboliza no solo el trabajo físico, sino la responsabilidad invisible de sostener hogares, familias y afectos. La ausencia de escenografía y el uso exclusivo del cuerpo y la mochila refuerzan la idea, que entra más por el concepto global que por el golpe efectista inicial. El arranque, además, se ve algo condicionado por nervios y una afinación irregular, aunque el mensaje se entiende con claridad desde la presentación.
La propuesta se articula alrededor de una desigualdad cotidiana que persiste dentro del hogar, incluso cuando la igualdad avanza en otros ámbitos. ‘Las jorobadas’ no hablan desde la consigna abstracta, sino desde situaciones reconocibles: la culpa constante, la autoexigencia y la sensación de no llegar nunca a todo. Ese planteamiento atraviesa todo el repertorio y encuentra su mayor coherencia en el desarrollo conjunto, más que en coplas aisladas.
El primer pasodoble está dedicado a Mercedes Lamas, Antifaz de Oro del Carnaval 2026, y se convierte en un reconocimiento a las mujeres que han sostenido históricamente la fiesta desde la sombra. La letra enlaza esa distinción con figuras como Adela del Moral, subrayando el papel femenino en un Carnaval tradicionalmente masculinizado. La idea es coherente y bien alineada con el tipo, aunque la ejecución vocal resta brillo a una copla cuyo mensaje llega más por intención que por contundencia musical.
El segundo pasodoble es el que mejor conecta con el corazón de la propuesta. La letra pone voz a una mujer atrapada entre la culpa de no ser “buena madre” y la de no poder ejercer como “buena hija” cuando existen personas dependientes a su alrededor. La denuncia se centra en esa exigencia constante que la sociedad impone a las mujeres, obligándolas a sostenerlo todo sin margen para el error. Es una historia cercana y reconocible, que emociona más por identificación que por desarrollo literario, y que funciona como una de las coplas más honestas del pase.
En los cuplés, la comparsa se mueve en un plano discreto. El primero juega con la inteligencia artificial y una gestoría, con un remate débil que no termina de levantar la carcajada. El segundo aborda el temporal de lluvias y culmina con el chiste del DNI “de Vigo”, algo más funcional pero igualmente lejos de los niveles exigidos en esta fase. Cumplen como transición hacia el popurrí, pero no aportan peso competitivo al repertorio.
Es precisamente en el popurrí donde ‘Las jorobadas’ consiguen que la propuesta se entienda en toda su dimensión. El desarrollo ordena y da sentido a las distintas ideas planteadas, reforzando el discurso sobre la carga mental, los cuidados y la corresponsabilidad. La cuarteta “esto es pa’ ti y pa’ mí” se convierte en el resumen ideológico de la comparsa, apelando a una igualdad real dentro de la casa. El final, con un aire viñero y evocador, refuerza la sensación de verdad y compromiso, cerrando el pase con coherencia.
A nivel interpretativo, el grupo vuelve a mostrar un timbre delicado y reconocible, con gusto en el cante y una sensibilidad acorde al mensaje. Sin embargo, la afinación se resiente respecto al estreno, posiblemente condicionada por la exigencia física del tipo y el peso escénico que soportan durante toda la actuación. Cuando la comparsa canta con mayor comodidad, el mensaje gana mucha más fuerza y credibilidad.
El pase de ‘Las jorobadas’ en los cuartos del COAC 2026 deja una comparsa más poderosa como discurso social que como arma competitiva. La idea es sólida, necesaria y valiente, y se sostiene desde la honestidad y la coherencia, aunque el rendimiento vocal irregular y unos cuplés poco determinantes limitan su impacto en el Concurso. Una propuesta que se agradece por lo que dice y por cómo lo dice, y que gana valor como reflejo de una realidad todavía pendiente de resolver.
















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