Inicio / Andalucía y más allá / Los farmacéuticos piden mantener la prevención del virus del Nilo occidental más allá del verano

Los farmacéuticos piden mantener la prevención del virus del Nilo occidental más allá del verano

Redacción 15 septiembre, 2026 4 minutos de lectura

La prevención del virus del Nilo occidental pasa por usar repelentes autorizados y mosquiteras, cubrir la piel y eliminar acumulaciones de agua donde puedan criar los mosquitos.

El Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CACOF) ha recomendado mantener durante los próximos meses las medidas de prevención frente al virus del Nilo occidental, ante la elevada presencia de mosquitos transmisores en varias zonas de Andalucía. La entidad recuerda que las alertas por altas concentraciones de estos insectos se prolongaron hasta diciembre en algunos puntos de la comunidad durante el pasado año.

La prevención del virus del Nilo occidental se basa principalmente en evitar las picaduras, ya que actualmente no existe una vacuna para prevenir la infección en humanos ni un tratamiento específico. Las recomendaciones incluyen utilizar repelentes autorizados, cubrir la piel con ropa adecuada, instalar mosquiteras y eliminar las acumulaciones de agua que puedan servir como lugares de cría.

Los repelentes resultan especialmente útiles para las personas que permanecen al aire libre, sobre todo en zonas y horarios con mayor presencia de mosquitos. Entre las sustancias más utilizadas se encuentran DEET, IR3535, icaridina y citriodiol, disponibles en formatos como lociones, geles, emulsiones, aerosoles, espráis, roll-on y toallitas.

La elección del producto debe tener en cuenta el tipo y la densidad de mosquitos, las condiciones de humedad y temperatura, el tiempo previsto de exposición y las características de la persona que vaya a utilizarlo. El CACOF aconseja consultar con un farmacéutico, especialmente si el repelente se destina a niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas alérgicas o sensibles a las picaduras y otros colectivos con necesidades específicas.

El presidente del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Ernesto Cervilla, señala que no todos los productos están indicados para las mismas personas o circunstancias. “La edad, el tiempo que vamos a permanecer al aire libre, las características de la zona o las circunstancias personales son factores que deben tenerse en cuenta”, explica.

En todos los casos debe respetarse la edad mínima fijada por el fabricante y seguir las indicaciones sobre la cantidad, la frecuencia de aplicación y el tiempo máximo de protección. Los repelentes de uso humano son productos biocidas autorizados y registrados por las autoridades sanitarias, por lo que conviene comprobar que incluyen el correspondiente número de registro.

El etiquetado también debe recoger las sustancias activas y su concentración, el modo de empleo, las indicaciones, los grupos de población a los que se dirige el producto y sus posibles restricciones. El CACOF sitúa el repelente dentro de una estrategia más amplia de protección y advierte de que su aplicación no sustituye al resto de las medidas.

Entre esas pautas se encuentra el uso de pantalón largo, prendas de manga larga y calcetines para reducir la superficie de piel expuesta. También se aconseja limitar, cuando sea posible, la permanencia al aire libre durante el amanecer y el atardecer, periodos señalados por los farmacéuticos como horas de mayor actividad de los mosquitos, y evitar espacios con agua estancada sin tratar.

En las viviendas, la colocación de mosquiteras en puertas y ventanas puede reducir la entrada de estos insectos. Cervilla sostiene que combinar estas barreras con la ropa adecuada y los repelentes permite disminuir la exposición a las picaduras.

La eliminación de posibles puntos de cría constituye la otra parte de las medidas preventivas. Los mosquitos pueden completar su ciclo reproductivo en pequeñas acumulaciones de agua, por lo que el Consejo recomienda revisar periódicamente patios, terrazas y jardines.

La vigilancia debe centrarse en cubos, platos de macetas, juguetes y recipientes abandonados, además de cualquier otro objeto capaz de retener agua. También se aconseja revisar los huecos de los árboles para taparlos o vaciarlos y comprobar los sistemas de riego por goteo, que pueden originar pequeños encharcamientos en macetas y platos.

Los bebederos de animales deben renovar su agua cada dos o tres días, mientras que las canaletas deben mantenerse despejadas para evitar la acumulación de lluvia. Las recomendaciones incluyen igualmente verter agua en los sumideros al menos una vez por semana y conservar niveles adecuados de cloro en piscinas y estanques durante todo el año.

Pozos, bidones y aljibes pueden protegerse con mallas mosquiteras para impedir el acceso de los insectos. Estas actuaciones domésticas complementan, según el CACOF, las medidas de vigilancia y control que desarrollan las administraciones públicas.

El Consejo también ha difundido vídeos con consejos prácticos y ha participado, junto con la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias, en formación específica para actualizar los conocimientos de los profesionales sobre el programa andaluz de vigilancia y control de los vectores del virus. Las oficinas de farmacia participan en esta estrategia mediante el asesoramiento sobre repelentes y la difusión de medidas de protección personal y ambiental.