Los Museos de la Atalaya restauran y reubican un reloj victoriano del siglo XIX
El reloj victoriano de los Museos de la Atalaya conserva su mecanismo de cuerda manual y ha revelado durante los trabajos la firma londinense ‘C. Bennett’

Los Museos de la Atalaya, en Jerez de la Frontera, han restaurado una farola-reloj de dos caras del siglo XIX situada en sus jardines. El reloj victoriano de los Museos de la Atalaya ha sido reubicado en el eje de acceso al Centro de Congresos, antes del patio porticado, y recuperará también la iluminación nocturna de sus esferas.
La intervención ha estado a cargo del relojero conservador Francisco J. Osuna. Los trabajos han permitido recuperar los detalles dorados del conjunto y revisar una maquinaria que mantiene su sistema original de cuerda manual.
El desmontaje de las esferas de vidrio opalino dejó al descubierto la inscripción ‘C. Bennett / London’. Según la información difundida por el Ayuntamiento de Jerez, esta firma abre una línea de investigación sobre la procedencia y autoría de la pieza.
La inscripción presenta similitudes con el nombre que figura en otro reloj conservado en los Museos de la Atalaya. Se trata de un ejemplar de sobremesa de sir John Bennett, vinculado a la dirección 65 Cheapside de Londres y expuesto en la Sala Verde. La documentación facilitada no establece una relación directa entre ambas piezas.
Las dos esferas de la farola-reloj volverán a iluminarse mediante tiras LED instaladas en su perímetro. El sistema pretende reproducir el resplandor de la iluminación de gas utilizada en la época victoriana sin afectar al mecanismo.
El reloj no permanecerá en funcionamiento mecánico de manera habitual. Debido a que conserva la cuerda manual y a que el acceso al mecanismo se encuentra a gran altura, su activación quedará reservada para las principales actividades y citas de los museos.
La actuación se suma a otras intervenciones realizadas en los últimos años sobre relojes históricos de Jerez. Entre ellas figura la restauración en 2024 del reloj del Gallo Azul, desarrollada a través de un convenio entre el Ayuntamiento y las Bodegas Cayetano del Pino.
El reloj del Gallo Azul fue instalado en 1934 tras un concurso convocado por el Ayuntamiento y fue un regalo de la familia Domecq a la ciudad. La restauración fue realizada por el relojero José María Galisteo y su equipo.
El conjunto fue diseñado por el escultor jerezano José María Rivellot, mientras que la fundición del fuste y del reloj correspondió a Domingo de la Prida Álvarez, también natural de Jerez. La estructura de hierro fundido se levanta sobre una base de ladrillos de estilo regionalista, similares a los empleados por Aníbal González en el edificio del Gallo Azul.
En esa base aparecen representados los escudos del Reino de España, Aragón, Navarra, Castilla y León. Su recuperación permitió devolver al emplazamiento uno de sus elementos ornamentales originales.
Otra de las piezas recuperadas ha sido el reloj de Losada de la plaza del Arenal. La figura del relojero José Rodríguez Losada, vinculado a la relojería europea del siglo XIX, centró además un encuentro celebrado en marzo en el Palacio del Museo del Tiempo.
En aquella reunión participaron la alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, y familiares y descendientes de Losada. Los asistentes pudieron visitar el reloj-farol construido en 1867 que forma parte de la colección del Museo del Tiempo.
El Palacio del Tiempo puede visitarse de lunes a viernes, de 9.00 a 14.00 horas. La tarifa para jerezanos y residentes es de tres euros, mientras que la entrada general para una visita libre cuesta seis euros y la visita guiada tiene un precio de nueve euros.
Los recorridos guiados comienzan a las 10.30 y a las 11.30 horas. Estos horarios coinciden con la puesta en marcha conjunta de los relojes de la colección, prevista a las 11.00 y a las 12.00 horas.





