‘Los niños con nombre’ exploran el humor del famoseo sin rematar en su pase al COAC 2026
La chirigota gaditana recurrió al universo celebrity para articular una propuesta ligera y reconocible, con un repertorio que funcionó en idea pero no encontró vuelo competitivo en el Gran Teatro Falla
La chirigota gaditana ‘Los niños con nombre’, con letra de David Corrales González y José Manuel Soto Romero, música del propio Corrales y dirección de Pablo Parra Rubiales, compareció en las preliminares del COAC 2026 con una propuesta basada en la cultura del famoseo y la idea del “hijo de” como identidad central. El grupo, procedente del mismo proyecto que en 2025 presentó ‘Cinco minutitos más’, mantuvo el sello autoral y la construcción humorística reconocible del llamado “Sisé”, con un modelo que prioriza el chiste directo y la referencia cultural inmediata.
La presentación resolvió el concepto sin ambigüedad: los personajes eran Pocholo, Froilán, Enrique Iglesias, Chabelita, Kiko Rivera, Andreíta y el propio Felipe VI, entre otros. Cada uno aparecía rotulado para facilitar la identificación y el grupo explicó desde la primera cuarteta su tesis: “para llegar lejos en el concurso hay que tener un buen disfraz y un nombre puntero”. Con ese planteamiento, la chirigota buscó generar humor desde la genealogía mediática y desde la acumulación de tópicos, apoyándose en la caricatura del linaje y en el contraste entre fama y vacío.
El primer pasodoble ofreció el clásico retorno al Falla, con un piropo a la ciudad y a la cantera. La letra reivindicó la vocación del grupo y la experiencia de cantar desde jóvenes, con referencias a la formación musical y a la condición gaditana como motivo de permanencia en el concurso. La música, característica de la firma autoral, optó por un trazo melódico tradicional en la modalidad, aunque con cierta ruptura de compás que dificultó el arraigo del oído y restó entidad al remate. Fue un pasodoble funcional para presentar posicionamiento, pero sin impacto competitivo.
El segundo pasodoble abordó el asunto de las “cuentas de Feijóo” y la lectura andaluza de la cuestión territorial. La letra enumeró referencias culturales (Machado, Lorca, Picasso, Falla) para reivindicar el peso simbólico de Andalucía en la cultura española y reprochar el olvido político. La crítica cerró en clave electoral, señalando al presidente del PP y planteando que no se puede “contar” con el voto andaluz. Aunque el tema es uno de los recurrentes del concurso este año, otras agrupaciones lo han desarrollado con mayor pulso literario y profundidad comparativa, lo que le restó singularidad.
Los cuplés se presentaron “de dos en dos” y explotaron el formato doblete, habitual en chirigotas de humor adolescente y en repertorios construidos a partir de sketches. La primera tanda jugó con Nicolás Maduro en prisión y con el ginecólogo que, contra el tópico, no tiene fotografías sexuales en la consulta. La segunda empleó la vía del absurdo: fiestas, drogas, familias mediáticas y un guiño a los romanos venidos desde Tenerife que el propio concurso ha situado ya como uno de los memes de la edición. El humor funcionó mejor en concepto que en remate y el estribillo resolvió con la idea del privilegio heredado (“si no fuera por tus padres, por tu nombre y por tu fama…”), cerrando en coherencia con el tipo.
El popurrí desarrolló el imaginario de la fiesta celebrity, con Pocholo como eje desorganizador del sketch. La agrupación sustituyó hilo dramático por acumulación de escenas: discotecas, consumo, escándalos mediáticos y guiños a sucesos de prensa rosa. El tramo destacó por el ritmo y la teatralidad, aunque careció de progresión interna, lo que redujo su impacto pasados los primeros minutos. El cierre derivó hacia un giro sentimental con un piropo a Cádiz, recurso que funcionó como reacción tonal aunque no terminó de integrar la tesis del tipo.
En interpretación, la chirigota sonó afinada en los tramos colectivos y más insegura en las partes solistas. El vestuario permitió identificar sin esfuerzo a cada personaje y la escenografía simuló la plaza de San Juan de Dios, aportando identidad local. El público recibió la propuesta con simpatía, aunque sin momentos de risa sostenida, lo que en chirigota puede condicionar el recorrido competitivo.
En clave de concurso, ‘Los niños con nombre’ ofrecieron un pase amable, reconocible y de idea clara, pero con poco recorrido en términos de riesgo y originalidad. La dependencia del tópico y la ausencia de un hilo humorístico más elaborado limitaron su impacto en unas preliminares con mayor densidad creativa en la modalidad. A día de pase, el grupo mantiene opciones de cuartos por experiencia y oficio, pero necesitaría un salto evidente en repertorio para sostener plaza en un año con chirigotas más afiladas en la parte media de la tabla.
































Contenido recomendado






