Óscar Puente anuncia su dimisión tras el accidente de Urda y renuncia a las listas electorales
La dimisión de Óscar Puente centra su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso, donde comunica un plan de seguridad ferroviaria, menos frecuencias en la línea Madrid-Sevilla y 15,3 millones de euros para ayudar a las víctimas.

Óscar Puente anunció este martes 3 de noviembre su renuncia como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible durante su comparecencia ante la Diputación Permanente del Congreso por el accidente ferroviario de Urda, ocurrido el 28 de octubre. El ministro también comunicó que no formará parte de las listas electorales del 29 de noviembre y defendió su decisión como una cuestión de responsabilidad política ante dos accidentes graves en menos de un año.
«Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año», afirmó. La dimisión de Óscar Puente llegó al término del debate, después de explicar la secuencia del siniestro, las medidas de atención a los afectados y un nuevo plan para reforzar la seguridad de la alta velocidad.
Puente aseguró que había tomado la decisión en los primeros minutos posteriores a conocer la tragedia, mientras se dirigía al centro de control de Adif. Según explicó, optó por hacerla pública en el Congreso una vez realizadas las primeras pesquisas y adoptadas las medidas que consideraba más urgentes para auxiliar a las víctimas y mejorar la seguridad.
«Es una cuestión de dignidad política, de coherencia y de empatía con las víctimas», sostuvo. Añadió que su renuncia respondía a esa responsabilidad con independencia de que hubiera tenido una intervención directa en los hechos.
Durante la comparecencia, el ministro situó el balance del accidente en 69 fallecidos y alrededor de 200 heridos, de los que 40 permanecían hospitalizados. También informó de la aprobación en el Consejo de Ministros de un real decreto ley con un crédito extraordinario de 15,3 millones de euros para ayudas complementarias a las indemnizaciones de los afectados.
Las medidas anunciadas incluyen protección especial en materia de Seguridad Social para los trabajadores afectados y oficinas de atención integral en delegaciones y subdelegaciones del Gobierno de las comunidades donde residan las víctimas. Según Puente, los equipos de asistencia psicológica habían realizado unas 470 atenciones.
En su relato de lo ocurrido, el ministro explicó que una caída del sistema de señalización LZB dejó detenidos varios trenes en un tramo de la línea Madrid-Sevilla. Según los registros que expuso, el centro de control autorizó al AVE 2080 a reanudar la circulación en marcha normal mientras un tren de Iryo permanecía detenido delante.
Puente señaló que el Iryo comunicó después que no podía arrancar y que seguía parado, pero el centro de control no tomó ninguna acción. El AVE recorrió unos 25 kilómetros antes de la colisión por alcance. El ministro presentó esta cronología como provisional, pendiente de que concluyan las investigaciones.
Para reforzar la seguridad, anunció una reducción de frecuencias en la línea Madrid-Sevilla hasta completar la implantación del sistema ERTMS de nivel 2 y una revisión extraordinaria de los sistemas de seguridad, previsiblemente a comienzos de 2027. La intención, explicó, es compensar parte de esa reducción con trenes en doble composición para intentar mantener las plazas.
El plan contempla que un segundo controlador supervise y valide las decisiones cuando no se disponga de asistencia de los sistemas de bloqueo automático. También prevé nuevas herramientas informáticas, formación continua, mejoras en los descansos y controles de fatiga, además de estudiar medidas para evitar que los equipajes salgan proyectados en impactos o frenazos.
La oposición cuestionó la gestión del departamento. La representante del PP, Muñoz de la Iglesia, reclamó responsabilidades políticas y reprochó al ministro que las explicaciones sobre los accidentes no sustituyeran la obligación de prevenirlos. Desde el PSOE, López Álvarez defendió la respuesta del Gobierno y las ayudas aprobadas para las víctimas.
En su última intervención, Puente confirmó que su salida también alcanza a la candidatura socialista por Valladolid. «No solo renuncio a mi cargo como ministro de Transportes, sino que también renuncio a formar parte de las listas electorales el 29 de noviembre», manifestó antes de despedirse de la Cámara.


