El periodista y hermano mayor del Carmen protagoniza un pregón centrado en la fe, la memoria y la identidad cofrade de Cádiz en el Domingo de Pasión

La Semana Santa de Cádiz 2026 ya tiene voz. El periodista y hermano mayor de la Archicofradía del Carmen, Pablo Manuel Durio, ha anunciado este domingo la llegada de la Semana Mayor con un pregón cargado de emoción, referencias personales y una profunda defensa del papel de las cofradías en la vida de la ciudad.
El Gran Teatro Falla acogió el acto central del Domingo de Pasión, que marca la antesala de la Semana Santa, en una ceremonia que reunió a autoridades civiles, religiosas y a numerosos representantes del mundo cofrade gaditano. El pregonero fue presentado por Pablo Castellano, en un discurso que repasó su trayectoria personal, profesional y cofrade antes de darle paso sobre el escenario.
Durio inició su intervención con una reflexión sobre las vísperas, reivindicando los días previos como el momento más íntimo y esperado para el cofrade. A lo largo de su pregón, defendió la importancia de esos instantes de preparación frente al vértigo de la propia Semana Santa, describiendo con detalle los sonidos, olores y escenas que anticipan la llegada del Domingo de Ramos.
El pregón estuvo marcado por una estructura narrativa en la que el autor recorrió las hermandades, los barrios y los momentos más significativos de la Semana Santa gaditana, combinando referencias históricas con vivencias personales. Durio hizo un recorrido emocional por distintas imágenes y devociones de la ciudad, con especial protagonismo de la Virgen de las Penas, el Nazareno o el Cristo de la Buena Muerte, entre otros.
Uno de los momentos más destacados fue la evocación de la memoria personal y familiar, con referencias directas a su padre y a numerosos cofrades fallecidos, lo que aportó al discurso una dimensión íntima que conectó con el público presente. También tuvo palabras de reconocimiento para los medios de comunicación, reivindicando su papel como herramienta de difusión y evangelización de la Semana Santa.
El pregonero defendió con firmeza el carácter religioso de la Semana Santa frente a su consideración únicamente como fenómeno cultural o turístico. En este sentido, insistió en que las cofradías siguen siendo un elemento esencial de transmisión de la fe y de acción social, destacando su labor solidaria durante todo el año.
Además, Durio puso en valor elementos característicos de la Semana Santa de Cádiz como la carga de los pasos, el urbanismo de la ciudad, la música procesional y el papel de los cargadores, a los que dedicó uno de los pasajes más aplaudidos del pregón. También reclamó el reconocimiento internacional de la Semana Santa gaditana, subrayando su singularidad patrimonial, artística y cultural.
El discurso incluyó incluso un decálogo de recomendaciones para vivir la Semana Santa, apelando al respeto, la participación activa en las hermandades y el cuidado de las tradiciones.
El acto comenzó con la celebración del Ángelus en recuerdo del fallecido Martín José García, histórico miembro del Consejo de Hermandades, en una jornada marcada también por ese tono de homenaje.
Tras más de una hora de intervención, Durio cerró su pregón con un mensaje centrado en la Resurrección como sentido último de la Semana Santa, recordando que toda la pasión culmina en la victoria de Cristo resucitado.
Con este pregón, Cádiz da inicio simbólico a su Semana Santa, a la espera de que en apenas unos días las cofradías comiencen a llenar las calles de la ciudad.







