San Fernando intensifica la limpieza de más de 9.000 imbornales antes de la temporada de lluvias
La limpieza de imbornales en San Fernando se refuerza en las zonas con mayor riesgo de acumulación de agua e incluye los aliviaderos y las 20 estaciones de bombeo de la ciudad.

El Ayuntamiento de San Fernando ha puesto en marcha una campaña especial de limpieza y revisión de los más de 9.000 imbornales distribuidos por la ciudad ante la proximidad del otoño y el inicio de la temporada de lluvias. Los trabajos comenzaron hace varias semanas y se extenderán por los distintos barrios y zonas del municipio.
La actuación se desarrolla junto con Hidralia, empresa concesionaria del servicio municipal de abastecimiento de agua y alcantarillado. Su objetivo es retirar los residuos acumulados y comprobar el estado de la red de saneamiento y drenaje antes de que se produzcan episodios de precipitaciones intensas.
La limpieza de imbornales en San Fernando se reforzará en aquellos puntos que, por sus características o por los antecedentes registrados durante periodos de lluvia, requieren una atención especial. El dispositivo abarca tanto los elementos situados en la vía pública como otras infraestructuras destinadas a recoger y evacuar el agua.
Entre las zonas prioritarias se encuentran las redes de San Onofre y San Marcos, el puente del Gran Poder y el entorno de la Venta de Vargas. Los operarios también prestarán especial atención a Bazán, la avenida Pery Junquera y el Callejón de la Marina, entre otros puntos del término municipal.
El concejal de Limpieza, Javier Navarro, ha explicado que las labores de conservación de la red se realizan durante todo el año, aunque se intensifican durante las semanas previas al otoño. La campaña permitirá efectuar una revisión más amplia de los imbornales, las canalizaciones y el resto de las instalaciones vinculadas al drenaje urbano.
El plan incluye además la limpieza y el desbroce de los canales de los aliviaderos. Estas estructuras facilitan la evacuación de las aguas pluviales cuando la capacidad habitual de la red se ve sometida a una mayor presión como consecuencia de las precipitaciones.
Los trabajos se concentrarán especialmente en los aliviaderos situados en el entorno del Parque del Oeste y del Parque de Bomberos. La retirada de vegetación y residuos busca evitar obstrucciones que puedan dificultar la salida del agua y favorecer su acumulación en las áreas próximas.
La campaña también comprende el mantenimiento de las 20 estaciones de bombeo de aguas residuales y pluviales existentes en San Fernando. Estas instalaciones disponen de un programa periódico de limpieza durante todo el año, según ha informado el Ayuntamiento.
Antes del periodo de lluvias se revisarán con especial atención las estaciones de Venta de Vargas, Pery Junquera, Zaporito, Milagrosa y San Carlos, debido al papel que desempeñan dentro de la red. El propósito es comprobar que los equipos estén operativos y puedan intervenir ante un incremento del caudal.
El Ayuntamiento encuadra estos trabajos en su estrategia de mejora y renovación de las infraestructuras hidráulicas. Entre sus objetivos se encuentran reducir el riesgo de inundaciones, aumentar la capacidad de respuesta ante fenómenos meteorológicos adversos y adaptar progresivamente la red a episodios de lluvia más intensos.
Dentro de esa planificación, el Consistorio recuerda la renovación de las conducciones de abastecimiento realizada en la avenida Pery Junquera aprovechando las obras de desdoble de la carretera. Esa intervención estuvo dirigida a mejorar el rendimiento de la red y la eficiencia del servicio.
El gobierno municipal y la empresa concesionaria han solicitado también la colaboración de los vecinos para evitar atascos y averías. En particular, recomiendan no arrojar al inodoro toallitas húmedas, aceites ni otros residuos que no están diseñados para ser eliminados a través de la red de alcantarillado.
Estos productos pueden acumularse en las tuberías o llegar hasta las estaciones de bombeo, donde dificultan el funcionamiento de los equipos. El Ayuntamiento sostiene que el mantenimiento de las instalaciones y el uso adecuado del alcantarillado deben combinarse para reducir las incidencias durante los episodios de lluvia.


