Sanidad refuerza la estrategia para recuperar la eliminación del sarampión tras el restablecimiento de la transmisión en España
El Ministerio actualiza el plan nacional junto al Instituto de Salud Carlos III y las comunidades tras el aumento de casos y la notificación oficial de la OMS de pérdida temporal del estatus de eliminación

El Ministerio de Sanidad trabaja en la actualización del Plan Estratégico para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola con el objetivo de recuperar el estatus de país libre de transmisión endémica. La medida responde a la evaluación anual del Comité Regional Europeo de Verificación para la Eliminación del Sarampión y la Rubeola, organismo de expertos independientes de la Organización Mundial de la Salud, que ha comunicado a España el restablecimiento de la transmisión del virus tras analizar los datos epidemiológicos y de laboratorio correspondientes al año 2024.
España había logrado la certificación de eliminación en 2016 tras más de 36 meses sin circulación endémica. Sin embargo, el repunte de casos registrado entre 2023 y 2025, junto a episodios asociados a importación y a grupos con menor cobertura vacunal, ha llevado al organismo a revisar el estatus. La decisión no afecta a la rubeola, para la que España mantiene el reconocimiento de eliminación.
El Ministerio ha señalado que la estrategia de respuesta incorpora al Instituto de Salud Carlos III y a las comunidades autónomas para garantizar una actuación coordinada basada en vigilancia, vacunación y refuerzo del sistema de respuesta. Entre los objetivos prioritarios figura elevar y homogeneizar las coberturas vacunales, fortalecer la detección precoz y consolidar la capacidad de confirmación microbiológica en todo el territorio.
Según la notificación del Comité de Verificación, España no es el único país que ha pasado de eliminación a transmisión restablecida. Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido se encuentran en la misma situación. En total, trece países de la región europea presentan circulación sostenida del virus. Francia, Alemania e Italia evolucionaron desde un escenario de interrupción temporal de la transmisión hacia un patrón de persistencia, en un contexto de aumento generalizado de casos en Europa y otras regiones.
El componente epidemiológico del informe refleja una tendencia ascendente. En España se confirmaron 227 casos de sarampión en 2024 y 397 en 2025. Un alto porcentaje correspondió a personas no vacunadas o parcialmente vacunadas y otro estuvo vinculado a casos importados. En 2024 se notificaron 30 brotes en doce comunidades, en general de corto alcance y limitada duración, aunque uno de ellos afectó a 52 personas en un colectivo infantil con coberturas vacunales bajas.
Los datos europeos mantienen la misma dirección. En 2024 se registraron 35.212 casos en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo frente a los 3.973 del año anterior. En paralelo, otros países han observado una mayor complejidad para completar la certificación de eliminación o para sostenerla en el tiempo. En el continente americano, la eliminación volvió a perderse en 2025 tras el resurgimiento de brotes en distintos países.
La vacunación continúa siendo la herramienta central para evitar la transmisión del virus. En 2024, las coberturas nacionales alcanzaron el 97,3% para la primera dosis de la vacuna triple vírica y el 93,8% para la segunda. Para mantener la inmunidad colectiva se requiere superar el 95% con ambas dosis, especialmente en población infantil. De los 227 casos confirmados en 2024, 160 no estaban vacunados y siete contaban únicamente con una dosis. España mantiene también niveles altos de anticuerpos en adultos nacidos antes de 1978 debido a la circulación natural del virus en décadas previas.
El Ministerio emitió en mayo de 2025 recomendaciones para reducir la transmisión, entre ellas mejorar la captación vacunal, reforzar la revisión de inmunización en cada contacto sanitario y prestar especial atención a grupos con menor cobertura o con movilidad internacional. Las instrucciones señalaban asimismo la importancia de informar a las familias sobre los signos clínicos y los circuitos de atención.
La actualización del plan estratégico periférico incluye el refuerzo de la vigilancia, la mejora de los sistemas de información, la consolidación del diagnóstico por laboratorio y la coordinación interterritorial. La estrategia también pretende facilitar el acceso a la vacunación en zonas con baja cobertura, reducir la proporción de susceptibles en el conjunto de la población y anticipar la respuesta ante eventuales brotes asociados a importación.
Sanidad ha reiterado que España mantiene su compromiso con la eliminación del sarampión y ha subrayado que el restablecimiento de la transmisión no implica una pérdida estructural de control, sino la necesidad de ajustar herramientas y estrategias en un contexto epidemiológico cambiante.
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