El Viernes de Dolores en Cádiz marca el inicio de las vísperas con la salida de Servitas desde San Lorenzo, en una jornada con alta participación y ambiente primaveral

El Viernes de Dolores en Cádiz ha marcado el inicio de la actividad cofrade en la ciudad con la salida de la Orden Tercera de Servitas, que ha protagonizado la primera procesión de la Semana Santa gaditana 2026. La jornada ha estado caracterizada por una alta afluencia de público desde primeras horas de la tarde y un ambiente plenamente primaveral en las calles del casco histórico.
La cofradía ha realizado su salida desde la iglesia de San Lorenzo, en un año significativo para la corporación, que celebra su 300 aniversario en esta sede. Desde minutos antes del inicio, numerosos ciudadanos se han concentrado en la calle Sagasta y en los alrededores del templo, generando una notable expectación que ha confirmado el creciente protagonismo del Viernes de Dolores en Cádiz.
El cortejo, compuesto por unos 120 hermanos, ha mantenido su carácter sobrio y recogido, propio de esta orden seglar dedicada al culto a la Virgen de los Dolores. Entre los elementos distintivos de la hermandad destaca el uso del escapulario en lugar de la tradicional medalla, un rasgo característico de su identidad.
El itinerario ha discurrido por San Lorenzo, Sagasta, Hospital de Mujeres, Plaza de las Flores y Compañía hasta la Catedral, donde la hermandad ha realizado estación de penitencia. A lo largo del recorrido, se han vivido momentos destacados como la compleja maniobra de salida del paso desde el templo, que ha requerido precisión por las dimensiones del conjunto y las características del acceso.
El tránsito por calles estrechas, especialmente en el entorno de Compañía, ha obligado a realizar maniobras técnicas para sortear balcones, farolas y otros elementos urbanos, en una escena habitual en el recorrido de esta cofradía. La llegada a la Catedral ha sido uno de los puntos de mayor concentración de público durante la jornada.
Uno de los momentos más señalados ha tenido lugar durante la salida del paso de palio, cuando se ha escuchado la primera saeta de la Semana Santa gaditana. Este elemento tradicional ha añadido un componente emotivo a una jornada ya marcada por la expectación acumulada tras una Cuaresma intensa y años recientes condicionados por la inestabilidad meteorológica.
El acompañamiento musical ha corrido a cargo de la banda Maestro Tejera, que ha interpretado marchas procesionales durante el recorrido. El conjunto ha contribuido a reforzar el carácter solemne de la procesión, que se ha desarrollado sin incidencias destacadas.
La imagen titular, María Santísima de los Dolores Coronada, presenta una iconografía singular en Cádiz, con la representación de la Virgen en edad madura y el corazón atravesado por siete puñales, símbolo de sus dolores. La talla, coronada en 2011, ha procesionado bajo un palio de notable valor artístico, con abundante candelería y una ornamentación de estilo clásico.
La orden mantiene su presencia en la iglesia de San Lorenzo desde hace casi tres siglos, un periodo que se remonta al Cádiz del siglo XVIII, etapa de gran desarrollo económico que explica parte de su patrimonio. La corporación conserva además la imagen fundacional, atribuida a Montes de Oca, junto a la actual imagen procesional.
La jornada del Viernes de Dolores en Cádiz se ha completado con otros actos, como el vía crucis de Jesús Caído en la iglesia de San Francisco, que ha celebrado su última edición desde este templo. Además, durante la mañana se han registrado visitas institucionales a distintas iglesias y una notable participación de centros educativos y fieles.
Sin incidencias meteorológicas relevantes, el Viernes de Dolores ha consolidado su papel como una jornada clave en el calendario cofrade gaditano, marcando el arranque del pulso de la Semana Santa en la ciudad.







