Coro ‘Mi gaditana’

En el primer tango aconsejan a su niña que vivan su vida en libertad, que sepan que nadie manda sobre ellas mismas y que se olviden del qué diran. El segundo tango va dirigido a aquellos aficionados que compran una entrada y dejan su asiento vacío cuando actúa una agrupación que no le interesa. Ese asiento que podría ocupar una madre que se muere por ver a su hija cantando en el teatro.
El primer cuplé a la suegra que interpreta la chirigota del Selu y que comparan con la suya propia. En el segundo bromean con las coreografías y números musicales del coro de Luis Rivero.


