Comparsa ‘La eternidad’

En el primer pasodoble un padre moribundo entrega a este Caronte un niña que el barquero entrega a una mujer muy humilde. Desde la distancia sigue sus pasos hasta que un día el farol se enciende porque a la fue su niña le ha llegado la hora de hacer el último viaje. En el segundo van recordando nombres y versos de agrupaciones de todas las modalidades y todas las épocas para recordar que la memoria de los carnavales no está en ningún museo pero ellos la tararean eternamente.
El primer cuplé lo dedican a la subida de la luz y en el segundo, ya por fin, se llevan a Manuel para montarlo en su barca camino de la eternidad.
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