La retirada de contenidos de odio en redes sociales alcanza el 62% en marzo, según el Observatorio contra el Racismo
La retirada de contenidos de odio en redes sociales notificados se sitúa en el 62% en marzo de 2026, en un contexto de aumento de mensajes racistas vinculados al fútbol y al debate sobre la regularización de personas migrantes.

Las plataformas digitales retiraron el 62% de los contenidos de odio en redes sociales notificados durante el mes de marzo de 2026, según el último informe trimestral del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
El dato se dio a conocer este miércoles, coincidiendo con la tercera reunión del grupo de trabajo que el Observatorio mantiene con representantes de TikTok, Google (YouTube), Meta (Facebook e Instagram) y LaLiga para mejorar la detección y moderación de discursos racistas y xenófobos en internet.
El informe, correspondiente al primer trimestre del año, registra un total de 105.911 mensajes de carácter racista o xenófobo, lo que supone una media de 1.170 mensajes diarios. La mayoría, el 85%, estaban dirigidos contra personas del norte de África y musulmanas.
En el conjunto del trimestre, las plataformas eliminaron el 55% de los contenidos reportados, cuatro puntos más que en el periodo anterior. En marzo, esa tasa ascendió hasta el 62%. Por plataformas, TikTok registró la mayor tasa de retirada (86%), seguida de X (75%), que duplica el dato del trimestre anterior. YouTube presentó el porcentaje más bajo, con un 16%.
Uno de los principales focos detectados es el ámbito deportivo. El discurso de odio vinculado al deporte representa el 16% del total de contenidos analizados, nueve puntos más que en el trimestre anterior. El fútbol masculino concentra buena parte de estos mensajes, especialmente durante eventos como la Copa Africana de Naciones y celebraciones de aficiones en ciudades españolas.
Según el Observatorio, el 61% de los mensajes de odio en el contexto deportivo tuvieron como objetivo a personas del norte de África. También se registraron ataques dirigidos contra futbolistas como Lamine Yamal y Vinícius Júnior, en un contexto que el informe relaciona con la amplificación de mensajes xenófobos y racistas aprovechando la visibilidad mediática del deporte.
El ámbito socioeconómico concentra el 20% de los contenidos de odio analizados. Uno de los episodios con mayor volumen de mensajes fue el debate en torno al Real Decreto para la regularización extraordinaria de personas extranjeras residentes en España. Estos mensajes presentan a la población migrante como una amenaza económica, social o de seguridad y se dirigieron principalmente hacia personas musulmanas (24%) y latinoamericanas (11%). En este último caso, el porcentaje ha aumentado siete puntos respecto al trimestre anterior.
En cuanto al tipo de contenido, el 46% de los mensajes analizados deshumanizan o degradan a los colectivos a los que se dirigen, aunque este porcentaje desciende diez puntos respecto al trimestre anterior. Un 33% los presenta como una amenaza para la seguridad o la convivencia, y un 11% incluye llamadas a la expulsión. El lenguaje agresivo explícito —insultos, amenazas o descalificaciones— está presente en el 94% de los casos detectados.
El boletín también señala que la figura del “comunicante fiable” o *trusted flagger* resulta más eficaz en la retirada de contenidos que las denuncias realizadas por usuarios individuales.
La reunión celebrada este miércoles en Madrid contó con la participación de responsables de la Secretaría de Estado de Migraciones y del director de OBERAXE, junto a representantes de las principales plataformas digitales y de LaLiga. El grupo de trabajo aborda de forma periódica la evolución del discurso de odio en redes y los mecanismos de respuesta.
Los datos del informe se conocen en un contexto de creciente atención institucional sobre el impacto de los mensajes racistas y xenófobos en entornos digitales, especialmente cuando se vinculan a acontecimientos deportivos o debates políticos con alta repercusión social.





