La AUGC denuncia que el cierre de la Verja de Gibraltar deja a un centenar de guardias civiles sin información ni instalaciones terminadas
La asociación profesional asegura que el cierre de la Verja de Gibraltar se ejecuta sin que los agentes destinados en la zona hayan recibido detalles oficiales sobre su futuro ni cuenten con dependencias plenamente operativas en el aeropuerto

El cierre de la Verja de Gibraltar como frontera terrestre, previsto para la medianoche de este martes, ha generado malestar entre los guardias civiles destinados en el paso fronterizo. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado que alrededor de un centenar de agentes afrontan el cambio “sin información, sin instalaciones terminadas y sin garantías sobre su futuro”.
Según ha informado la asociación en una nota remitida a los medios, la unidad que hasta ahora prestaba servicio en la Verja pasará a desempeñar sus funciones en el aeropuerto de Gibraltar. Sin embargo, de acuerdo con el testimonio trasladado por los propios afectados a la AUGC, las nuevas dependencias donde deberán trabajar desde esta madrugada no estarían finalizadas.
La asociación sostiene que, mientras las instalaciones destinadas a la Policía Nacional estarían listas para entrar en funcionamiento, las asignadas a la Guardia Civil no se encontrarían completamente operativas. Esta situación, según el colectivo profesional, obligaría a los agentes a iniciar su actividad en condiciones que consideran inadecuadas.
A la situación material se suma, según la AUGC, la falta de información oficial sobre el futuro de la plantilla. La asociación afirma que los guardias civiles afectados no han recibido comunicaciones formales desde la última reunión mantenida hace seis meses con el jefe de la Comandancia.
En este sentido, señala que no se les ha aclarado si la nueva unidad del aeropuerto absorberá a la mayor parte del personal actualmente destinado en la Verja o si, por el contrario, se producirá una reducción de vacantes. La incertidumbre afecta, según la AUGC, a cerca de un centenar de familias pendientes de conocer cuál será su destino profesional.
La asociación también apunta a problemas organizativos en las últimas semanas. Con la reducción de la actividad en la Verja previa al cierre, desde la jefatura de la unidad se estarían asignando funciones al personal sin un criterio que haya sido comunicado a los agentes, lo que, a juicio de la organización, ha incrementado la sensación de inseguridad laboral.
El cierre de la Verja de Gibraltar supone un cambio significativo en el funcionamiento del paso fronterizo y en el dispositivo de seguridad en la zona del Campo de Gibraltar. La AUGC considera que se trata de una transición anunciada con antelación suficiente como para haber planificado con mayor detalle las condiciones laborales del personal afectado.
La asociación ha exigido que se facilite “información inmediata y por escrito” a los agentes sobre el futuro de la plantilla y que ningún guardia civil preste servicio en instalaciones que no cumplan la normativa de prevención de riesgos laborales. Asimismo, reclama que se depuren responsabilidades si se confirma que la transición se ha gestionado con falta de planificación.
Por el momento, no ha trascendido una respuesta oficial por parte del Ministerio del Interior o de la Comandancia de la Guardia Civil en Cádiz sobre las cuestiones planteadas por la AUGC.
El cierre de la Verja de Gibraltar marca un hito en la relación fronteriza entre España y el Peñón, pero también abre una nueva etapa para los efectivos de la Guardia Civil destinados en la zona, cuyo encaje definitivo en el nuevo dispositivo operativo sigue, según la asociación profesional, pendiente de concretarse.



