La Junta insiste en la declaración del Campo de Gibraltar como zona de especial interés económico tras el acuerdo sobre Gibraltar
El vicepresidente andaluz Antonio Sanz valora el fin de las barreras físicas en la Verja, pero reclama que el Campo de Gibraltar sea declarado zona de especial interés económico y que se impulse un plan integral de inversiones para la comarca.

La Junta de Andalucía mantendrá su reclamación para que el Campo de Gibraltar sea declarado zona de especial interés económico tras la entrada en vigor del acuerdo que elimina las barreras físicas en la frontera con Gibraltar. Así lo ha señalado este martes el vicepresidente primero del Gobierno andaluz, Antonio Sanz, quien considera que el pacto supone un avance, aunque insuficiente en materia de inversiones y desarrollo para la comarca.
Sanz ha valorado como un “cambio histórico” la desaparición de las barreras en la Verja, una medida que afecta directamente a los más de 15.000 trabajadores andaluces que cruzaban diariamente la frontera para trabajar en el Peñón. Según ha indicado, cualquier mejora que repercuta en la calidad de vida de los cerca de 300.000 vecinos del Campo de Gibraltar debe considerarse positiva.
No obstante, el vicepresidente ha manifestado que, a juicio del Ejecutivo andaluz, el acuerdo no incorpora compromisos suficientes en aspectos económicos. En concreto, ha señalado que se ha perdido la oportunidad de incluir mayores garantías en materia de inversiones, desarrollo económico, equilibrio fiscal y protección de sectores estratégicos para la comarca.
En este contexto, la Junta volverá a reclamar formalmente la declaración del Campo de Gibraltar como zona de especial interés económico, una figura que permitiría, según defiende el Gobierno andaluz, activar medidas específicas de apoyo y un tratamiento singular para el territorio. Además, el Ejecutivo autonómico insiste en la necesidad de poner en marcha un plan integral de inversiones para el conjunto de la comarca, con especial atención a La Línea de la Concepción por su vinculación directa con Gibraltar.
Otra de las demandas planteadas por la Junta es la participación de la administración autonómica y de los ayuntamientos implicados en los órganos de seguimiento del acuerdo. Sanz ha defendido que las instituciones más próximas al territorio deben tener presencia efectiva en los mecanismos que se creen para supervisar su aplicación.
El acuerdo sobre Gibraltar, negociado por el Gobierno de España, introduce cambios en la gestión de la frontera que afectan de forma directa a la movilidad laboral y a la relación económica entre el Peñón y el Campo de Gibraltar. Para la Junta, esta nueva etapa abre oportunidades, pero requiere un respaldo económico adicional que garantice un desarrollo equilibrado de la comarca.
La reivindicación de una zona de especial interés económico para el Campo de Gibraltar no es nueva y ha sido planteada en distintas ocasiones por responsables autonómicos y agentes sociales del territorio. El objetivo, según ha expuesto el Gobierno andaluz, es compensar las singularidades económicas y sociales derivadas de su situación geográfica y de su dependencia histórica de la actividad vinculada a Gibraltar.
Por el momento, el Ejecutivo central no se ha pronunciado sobre esta petición en el marco del nuevo acuerdo. La Junta, por su parte, mantiene que seguirá trasladando esta demanda en los foros institucionales correspondientes.
Con la entrada en vigor del acuerdo y la eliminación de las barreras físicas en la frontera, el Campo de Gibraltar afronta un escenario inédito en su relación con el Peñón. Mientras se concretan los efectos prácticos del nuevo marco, la administración andaluza insiste en que la zona de especial interés económico para el Campo de Gibraltar es una condición necesaria para convertir este cambio en una mejora estructural para la comarca.



