La pesca fortuita de atún rojo en el Estrecho queda limitada a un ejemplar por barco y día
La nueva regulación de la pesca fortuita de atún rojo en el Estrecho de Gibraltar permite desembarcar y comercializar las capturas accidentales, con un cupo total de 64 toneladas, pero el sector pesquero considera insuficientos los criterios aprobados.

La flota artesanal de Conil, Barbate, Algeciras, La Línea de la Concepción y Tarifa podrá desembarcar y comercializar atunes rojos capturados de manera accidental, con un límite de un ejemplar por embarcación y día. La medida está recogida en una resolución de la Secretaría General de Pesca fechada el 6 de agosto, que asigna 64 toneladas a este tipo de capturas.
La regulación supone un cambio respecto a la situación anterior, al ofrecer una vía legal para llevar a puerto y vender un ejemplar capturado fortuitamente. Sin embargo, pescadores de los puertos del Estrecho sostienen que el límite diario no se adapta a las condiciones de esta zona, donde señalan que la presencia de atún rojo es prácticamente permanente.
La resolución afecta directamente a parte de la flota artesanal de la provincia de Cádiz. La actividad de estos barcos puede dar lugar a capturas accidentales de atún rojo mientras trabajan con otras especies, una circunstancia para la que el sector reclamaba criterios específicos.
A finales de julio, los pescadores presentaron alegaciones a la propuesta elaborada por la Secretaría General de Pesca. En ellas solicitaron que la normativa diferenciara al Estrecho de Gibraltar de otras zonas pesqueras españolas debido a la frecuencia con la que se encuentran ejemplares de atún rojo en sus aguas.
Según la información trasladada por OPP72, esas peticiones no se han incorporado al texto definitivo. La organización considera que el tope de un ejemplar por barco y jornada puede facilitar el control de la actividad, pero advierte de los problemas que podrían producirse cuando una embarcación capture accidentalmente varios atunes en un mismo día.
La principal novedad de la regulación de la pesca fortuita de atún rojo en el Estrecho de Gibraltar es que el ejemplar autorizado podrá desembarcarse y entrar en los canales legales de comercialización. Hasta ahora, según expone el sector, no existía esa posibilidad para estas capturas accidentales.
“Tenemos algo que antes no teníamos. Si se captura fortuitamente un atún, ahora existe la posibilidad de traerlo a tierra y comercializarlo”, explica Nicolás Fernández, gerente de OPP72. No obstante, añade que la resolución “se queda por debajo de lo que habíamos solicitado”.
El sector basa sus objeciones en la presencia continuada de atún rojo en el área del Estrecho. Los pescadores argumentan que esta circunstancia incrementa las posibilidades de capturas no buscadas durante las jornadas de pesca y reclaman que se tenga en cuenta al establecer los límites permitidos.
La normativa estatal ya identifica de forma específica a los puertos del Estrecho afectados por esta situación, según recoge la documentación difundida por OPP72. Los representantes pesqueros entienden que esa diferenciación territorial también debería reflejarse en los criterios aplicados a los desembarques accidentales.
Otro de los elementos que determinará el alcance de la resolución será el uso del cupo de 64 toneladas reservado para estas capturas. Los pescadores esperan que pueda utilizarse en su totalidad y que los datos obtenidos durante la aplicación de la norma permitan medir la incidencia del atún rojo sobre el trabajo habitual de la flota artesanal.
OPP72 plantea que esos resultados sirvan para revisar en el futuro las condiciones aprobadas. Por el momento, la resolución mantiene el límite de una pieza por embarcación y día para los puertos incluidos, entre ellos Conil y Barbate, y abre la posibilidad de comercializar legalmente esos ejemplares siempre que procedan de capturas fortuitas.





