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La inserción laboral de los universitarios andaluces alcanza el 57% un año después de titularse

Redacción 24 agosto, 2026 4 minutos de lectura

La inserción laboral de los universitarios andaluces sube al 67% a los dos años, aunque seis de cada diez primeros contratos están por debajo de su cualificación

El 57,14% de las personas que terminaron estudios universitarios de grado, primer o segundo ciclo en Andalucía durante el curso 2023-2024 se encontraba trabajando un año después. La inserción laboral de los universitarios andaluces aumentaba hasta el 67,06% a los dos años de obtener el título, según el estudio anual del Observatorio Argos del Servicio Andaluz de Empleo.

El informe analiza la situación de 30.744 egresados de las diez universidades andaluzas en la promoción 2023-2024. También incluye a 14.437 personas que obtuvieron un máster oficial y a 1.782 que finalizaron un doctorado durante ese mismo curso.

La tasa de inserción al año de concluir los estudios se elevaba al 64,22% entre los titulados de máster y al 76,48% entre quienes completaron un doctorado. Para comprobar la evolución durante un periodo más amplio, el estudio examina además a los 30.309 egresados de la promoción 2022-2023: dos años después, el 67,06% estaba en alta laboral, casi once puntos porcentuales más que al cumplirse el primer año.

Ingeniería y Arquitectura presenta la mayor proporción de titulados trabajando al año de finalizar sus estudios, con un 76,94%. Le sigue Ciencias de la Salud, con un 71,47%, mientras que Ciencias Sociales y Jurídicas se sitúa en el 56,14%.

En total, 77 titulaciones superan una inserción del 70%. Los porcentajes más elevados corresponden al grado de Ingeniería Forestal y del Medio Natural, con un 95,65%; Ingeniería Informática y de Computadores, con un 93,94%; el doble grado en Ingeniería Mecánica e Ingeniería Eléctrica, con un 92,86%; el doble grado en Matemáticas e Ingeniería Informática, con un 92,31%; e Ingeniería Eléctrica, con un 90,91%.

De las 192 titulaciones incluidas en el análisis, 108 registran una tasa de inserción superior a la media del 57%. Ciencias Sociales y Jurídicas concentra el mayor número de egresados, con el 33,98% del total, seguida de Ciencias de la Salud, con el 19,56%. Las carreras de Ciencias representan el 7,59%.

El estudio también refleja una diferencia de cuatro puntos entre hombres y mujeres. El 59,63% de los hombres trabajaba al año de titularse, frente al 55,59% de las mujeres, pese a que estas últimas superaban en más de 23 puntos porcentuales a los hombres en su peso dentro del conjunto del alumnado universitario.

Un 6,07% de los egresados de la promoción 2023-2024 constaba como parado registrado. La proporción era mayor en Magisterio, con un 9,12%, seguida de Artes y Humanidades, con un 6,75%, y Ciencias Sociales y Jurídicas, con un 6,68%. Los porcentajes más bajos se daban en Ingeniería y Arquitectura, con un 2,94%, y Ciencias de la Salud, con un 4,17%.

El acceso al primer empleo se produjo, de media, 159 días después de terminar los estudios, un periodo próximo a cinco meses. En Ciencias de la Salud, ese plazo se reducía a 154 días.

Las condiciones de ese primer contrato muestran que el 61,13% implicó un desplazamiento entre el municipio de residencia y el municipio del puesto de trabajo. Además, el 59,74% correspondía a ocupaciones por debajo del nivel para el que capacitaba la formación académica del titulado. Los mayores índices de sobrecualificación se registraron en Ciencias Sociales y Jurídicas, mientras que Ciencias de la Salud presentó el menor porcentaje, con un 17,91%.

El 55,17% de los primeros contratos fue temporal y el 39,43%, a jornada parcial. La mitad se formalizó con empresas constituidas como sociedades limitadas.

El trabajo por cuenta propia representaba el 5,73% de los egresados ocupados al año de finalizar sus estudios. Esta proporción era considerablemente mayor en titulaciones como Odontología y Podología, donde más de la mitad de quienes trabajaban lo hacían como autónomos.

El informe ha sido elaborado por el Observatorio Argos, dependiente del Servicio Andaluz de Empleo, en colaboración con las universidades andaluzas y el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía. El análisis incorpora, entre otras variables, la inserción laboral, la demanda de empleo, el paro registrado y las características de los primeros contratos y de las empresas contratantes.