El PP responde a Cavada por las protestas de Ceuta: «Ha elegido aislarse»
El PP de Cádiz defiende las concentraciones de apoyo a Ceuta celebradas en la provincia y rechaza la acusación de Patricia Cavada de que fueron utilizadas para «sembrar odio».

El PP de Cádiz ha respondido a la alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, por sus críticas a las concentraciones de apoyo a Ceuta celebradas el pasado miércoles en distintos municipios de la provincia. Los populares sostienen que la dirigente socialista «ha elegido aislarse» y defienden que las movilizaciones trascendieron las siglas políticas.
El enfrentamiento se produce después de que Cavada justificara su ausencia en la concentración convocada en la plaza del Rey de San Fernando. La alcaldesa socialista acusó al PP de utilizar los actos promovidos por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) para «sembrar odio» y generar una protesta contra el Gobierno central.
Las concentraciones de apoyo a Ceuta se celebraron el miércoles 2 de septiembre ante numerosos ayuntamientos españoles. La convocatoria pretendía expresar solidaridad con la ciudad autónoma después de la crisis iniciada a finales de julio por la llegada de miles de personas a través de la frontera con Marruecos.
En la provincia de Cádiz se sumaron a los actos ayuntamientos gobernados por distintas formaciones políticas. El PP destaca expresamente la presencia de alcaldes socialistas como los de Chiclana, Rota, Vejer y San José del Valle para sostener que la convocatoria no estuvo limitada a los partidos de la derecha.
«A la calle ha salido la ciudadanía, no solo el PP», señala la dirección provincial del partido. Los populares consideran que la asistencia de cargos del PSOE demuestra que algunos representantes públicos optaron por respaldar las concentraciones pese a las diferencias existentes en sus respectivas organizaciones.
El PP provincial agradeció la participación de todas las personas que acudieron a los actos, con independencia de su posición política. Según su interpretación, las movilizaciones fueron una muestra de «unidad, hermanamiento, dignidad y solidaridad» con los residentes de Ceuta.
Cruce de acusaciones políticas
La respuesta del PP eleva el tono contra Patricia Cavada, a la que acusa de priorizar los intereses del PSOE frente a la situación de la ciudad autónoma. «La señora Cavada prefirió aislarse, taparse los oídos y los ojos para no ver más allá», afirma el partido en su comunicado.
Los populares rechazan asimismo que las movilizaciones estuvieran basadas en el odio. «Nosotros no tenemos odio a nadie, no somos nosotros los que ponemos muros y enfrentamos a la sociedad de forma permanente», sostienen.
El partido contrapone la decisión de la alcaldesa de San Fernando con la participación de otros alcaldes socialistas. A juicio del PP, estos dirigentes antepusieron el «interés general» a las directrices o posiciones mantenidas por su formación política.
El comunicado incorpora también ataques al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y utiliza el término «sanchismo» para censurar la actuación del Ejecutivo. Estas expresiones forman parte de la valoración política del PP y no aportan medidas concretas relacionadas con la atención a la crisis.
Por su parte, la crítica de Cavada no estaba dirigida a la expresión de solidaridad con Ceuta, sino al uso político que, según la alcaldesa, se hizo de las concentraciones y a determinados mensajes e insultos pronunciados durante ellas. El comunicado del PP no aborda incidentes concretos ni identifica qué expresiones motivaron esa valoración.
Reclamación al Gobierno central
Más allá de la polémica con la alcaldesa de San Fernando, el PP de Cádiz mantiene su exigencia al Gobierno de España para que adopte medidas ante la situación de Ceuta. El partido reclama «soluciones y respuestas» para la población de la ciudad autónoma, aunque en esta nota no detalla cuáles deberían ser las actuaciones específicas.
Los populares califican la situación como una «cuestión de Estado» y defienden que la respuesta institucional debe mantenerse por encima de las diferencias partidistas. También reiteran su apoyo a los ceutíes y su intención de continuar reclamando una intervención del Ejecutivo central.
El pronunciamiento mantiene abierto el enfrentamiento político surgido tras las concentraciones del 2 de septiembre. El debate se centra ahora en si aquellas movilizaciones constituyeron una muestra institucional y ciudadana de solidaridad o si fueron utilizadas para dirigir una protesta partidista contra el Gobierno de España.


