InnovAzul 2026 acerca la investigación de la UCA con la exposición ‘La ciencia está en juego’
La exposición ‘La ciencia está en juego’ reúne en el Palacio de Congresos de Cádiz juegos y materiales sobre biodiversidad marina, especies invasoras, arqueología e historia de la ciencia

La Universidad de Cádiz ha instalado en el Blue Zone Forum InnovAzul 2026 una zona interactiva de cerca de 160 metros cuadrados para acercar al público distintas investigaciones mediante juegos, puzles, publicaciones, materiales educativos y experiencias sensoriales. La exposición ‘La ciencia está en juego’, abierta durante el encuentro en el Palacio de Congresos de Cádiz, aborda asuntos como la biodiversidad marina, la conservación de los ecosistemas, la arqueología, la historia de la ciencia y la educación en la primera infancia.
La propuesta ha sido coordinada por la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i), dependiente del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia de la UCA. Parte de los materiales procede de proyectos desarrollados durante los últimos años y está diseñada para ser utilizada por públicos de diferentes edades, desde escolares de Primaria hasta adultos.
Entre sus promotores se encuentran Leila Carmona, investigadora posdoctoral Ramón y Cajal; Juan Lucas Cervera, catedrático del Departamento de Biología, y Alejandro Centeno, profesor titular del Departamento de Biomedicina, Biotecnología y Salud Pública. Sus propuestas trasladan al formato lúdico conocimientos relacionados principalmente con la biodiversidad del litoral gaditano y las amenazas que afectan a los ecosistemas marinos.
Uno de los antecedentes de estos recursos es BIOCALETA, un proyecto que permitió elaborar materiales sobre las especies de La Caleta sin recurrir a ejemplares vivos en las actividades divulgativas. Cervera explicó que las primeras experiencias incluían animales recolectados y microscopios, pero la mortalidad de parte de esos organismos llevó al equipo a buscar otras formas de transmitir el mensaje de conocer la biodiversidad para conservarla.
Los materiales de BIOCALETA pueden emplearse también como recursos didácticos en distintos niveles educativos. Los investigadores plantean que su aplicación en las aulas, con la participación del profesorado, permitiría evaluar su utilidad para enseñar contenidos relacionados con la biodiversidad y su conservación a partir de especies presentes en el entorno más próximo.
La muestra incorpora asimismo propuestas surgidas del proyecto GIBMAR-BB, entre ellas un juego dedicado a la introducción de especies invasoras. Los investigadores señalan que este fenómeno resulta especialmente difícil de detectar y combatir en el medio marino, por lo que inciden en la prevención. Como ejemplos cercanos citan la expansión de algas invasoras y del cangrejo azul.
Carmona ha participado también en la adaptación de la Guía de La Caleta al público infantil mediante el cuento ‘¡No en mi poza!’ y en la creación de ‘Invasores a la vista’. La investigadora sitúa el origen de parte de estas iniciativas en la necesidad de explicar su trabajo científico a su hija con un lenguaje comprensible y mediante formatos habituales en el material infantil.
La exposición incluye dos ediciones del juego ‘Dale la vuelta’, ambas dirigidas a estudiantes de Primaria. La primera trabaja contenidos de Conocimiento del Medio, mientras que la segunda se centra en la biodiversidad, los ecosistemas y los servicios ecosistémicos de los parques naturales de la provincia de Cádiz.
Para estudiantes de los últimos cursos de Secundaria y público adulto se presenta ‘Leyendas del tiempo’, un juego de cartas construido a partir de 40 hitos científicos. Su objetivo es relacionar los descubrimientos con su contexto histórico y mostrar cómo ha avanzado el conocimiento, con casos como los trabajos de Gregor Mendel antes de conocerse el ADN o la teoría de la selección natural de Charles Darwin antes de que se comprendieran los mecanismos de la herencia.
Los contenidos divulgativos están conectados con las líneas de investigación de sus autores. Carmona y Cervera trabajan en Zoología y estudian la diversidad de las babosas marinas mediante taxonomía integrativa, una metodología que combina características de los organismos, información genética y análisis bioinformáticos. El proyecto BIOCALETA amplió ese trabajo a otros grupos, como platelmintos, anélidos y crustáceos.
Según los investigadores, estas técnicas han permitido identificar complejos en los que varias especies habían quedado agrupadas bajo un único nombre. También sostienen que durante los últimos 10 o 15 años se han localizado nuevas especies para la ciencia en el litoral gaditano, incluida La Caleta, además de organismos ya conocidos que nunca habían sido registrados en estas costas. El grupo mantiene pendiente la descripción de varias especies encontradas en este enclave de Cádiz.
Centeno desarrolla su actividad en el área de Genética, donde aplica técnicas genéticas a la gestión de recursos naturales y a la conservación de la biodiversidad. También colabora con empresas acuícolas en herramientas destinadas a mejorar los cultivos de especies de interés pesquero y colidera con Manuel Alejandero Merló el proyecto CALLIPOP, que estudia las vías de introducción del cangrejo azul en las costas mediante genómica y ADN ambiental.
Las metodologías moleculares y bioinformáticas utilizadas en GIBMAR-BB se aplican igualmente en el proyecto BENTO, liderado por Ignacio Gestoso, y formarán parte de BlueBio, una iniciativa de la Fundación CEI Mar financiada por la Junta de Andalucía. Estos sistemas permiten comparar muestras de distintos lugares, seguir cambios en los fondos marinos y detectar de forma temprana especies exóticas.
Los responsables de la muestra identifican como principales amenazas para la biodiversidad marina la destrucción de hábitats, las especies invasoras, la sobreexplotación de caladeros y zonas de marisqueo y los vertidos. Añaden el efecto de los sedimentos y cenizas arrastrados hasta la costa por ríos y arroyos durante episodios de lluvias intensas, que pueden alterar las condiciones de los ecosistemas costeros.


