Borja Jiménez: «Tenemos muchas cosas que mejorar como para centrarnos en el arbitraje»
Borja Jiménez considera que el Cádiz hizo méritos para puntuar ante el Mallorca, cuestiona dos decisiones arbitrales y lamenta una derrota que llegó cuando esperaba que el partido terminara en empate

Borja Jiménez lamentó la derrota del Cádiz por 2-1 ante el Mallorca en Son Moix y defendió que su equipo había hecho méritos para conseguir un resultado positivo. El entrenador cuestionó dos decisiones arbitrales, aunque rechazó convertirlas en la explicación principal del resultado y puso el foco en la mejora de sus jugadores.
«Nosotros tenemos muchas cosas que mejorar como para centrarnos en el arbitraje», afirmó en la rueda de prensa posterior al encuentro. El técnico expresó el malestar por encajar el tanto decisivo en los últimos minutos, después de que el Cádiz se hubiera adelantado y los locales hubieran igualado el marcador.
Jiménez desvinculó el gol final del triple cambio realizado en ese tramo del partido. En su análisis destacó la calidad de la jugada y del remate del Mallorca, en lugar de atribuir el desenlace a las sustituciones.
El preparador reconoció el «sabor amargo de perder en los últimos minutos» y señaló que la sensación del equipo era que podía regresar con algún punto. «Creo que hemos hecho algún mérito para poder sacar algo positivo de aquí», sostuvo.
Preguntado por el desarrollo del encuentro, Jiménez explicó que no había sentido que el partido se le escapara antes del gol definitivo. Identificó la última acción de la primera mitad como la ocasión más clara del Mallorca en ese periodo y valoró mejor la respuesta de sus jugadores tras el descanso.
«La sensación yo creo que de casi todos es que en el minuto 90 el partido va a terminar uno a uno», manifestó. El técnico consideró que el Cádiz se había comportado «más o menos bien» dentro de las dificultades que planteaba el rival.
En particular, defendió que la segunda parte había sido más equilibrada en cuanto al peligro generado. Jiménez recordó una acción de Ibon Sánchez en la que un pase algo más adelantado habría dejado a Antoñito en situación de mano a mano, además de una oportunidad de Urko Izeta.
Según explicó, la necesidad del Mallorca de avanzar permitió al Cádiz encontrar transiciones con espacios. Admitió que su equipo tuvo menos control del balón, pero diferenció esa posesión del grado de amenaza que percibía desde el banquillo.
«Teníamos la sensación de más o menos estar relativamente cómodos», indicó. El entrenador atribuyó parte de ese menor control a las características del conjunto mallorquinista, al que situó entre los equipos con mayor capacidad para manejar la pelota.
Las decisiones arbitrales también ocuparon parte de la comparecencia. Jiménez consideró que la acción sancionada con amarilla a Sergi Darder podía haber merecido la expulsión: «Normalmente ese tipo de acciones hoy en día es roja».
Sobre la falta señalada a Borja Vázquez en una acción ofensiva, admitió que podía existir contacto sancionable, aunque cuestionó el criterio empleado. «Lo que tengo muy claro es que en otra parte del campo no la hubieran pitado», aseguró, antes de insistir: «No quiero echar las culpas al árbitro ni muchísimo menos».
El técnico reiteró también que considera al Mallorca uno de los principales candidatos al ascenso por la composición de su plantilla. Destacó a Pablo Torre y la experiencia de sus centrales en Primera División, y situó al conjunto balear entre las dos mejores plantillas de la categoría.
Fuera del análisis deportivo, Jiménez trasladó su preocupación por lo ocurrido con Jesús de Miguel. Explicó que la expedición recibió la noticia al llegar al estadio y que vivieron momentos de tensión hasta obtener información. Envió un abrazo al entorno del Tenerife y deseó que todo evolucionara favorablemente.
Por último, confirmó la incorporación de Miguel Ángel Espadas a su equipo de trabajo. Ambos mantienen relación desde que coincidieron hace diez o doce años en un curso de entrenador. «Es una persona que quería incorporar a mi staff desde hace tiempo», explicó, satisfecho de poder contar ahora con él.


