¡A toda máquina! convierte el tren de la juventud en una defensa del futuro en el COAC 2026
La comparsa de Alcalá de Guadaíra plantea un viaje vital cargado de conciencia social, homenaje y reflexión generacional sobre el escenario del Gran Teatro Falla
La comparsa ¡A toda máquina!, procedente de Alcalá de Guadaíra, presentó en el COAC 2026 una propuesta construida sobre la metáfora del tren como símbolo del camino vital de la juventud. Con letra de Víctor García Salgado, música de José Luis Domínguez Torres, Jesús García Salgado y el propio autor, y dirección de José Luis Domínguez Torres, el grupo regresó al concurso tras lograr el tercer premio en 2025 con ¡Adelante, mis valientes!, consolidando una línea discursiva claramente comprometida.
La presentación situó desde el inicio al espectador en un viaje sin billete ni destino fijo, donde cada estación representa una etapa de la vida. El silbato del tren marcó el arranque de un relato coral que apeló a disfrutar del trayecto más allá del lugar de llegada, con una puesta en escena sobria y eficaz que reforzó el mensaje sin distraer del contenido.
El primer pasodoble abordó de forma directa una de las principales preocupaciones de la juventud actual: el acceso a la educación superior. La letra defendió la universidad pública y los estudios públicos frente a un sistema que, según la comparsa, favorece a quien puede permitirse pagar, mientras limita las oportunidades en el ámbito público por la escasez de plazas. El discurso conectó con la realidad inmediata de los propios componentes, muchos de ellos inmersos en esa etapa decisiva, y se apoyó en una melodía reconocible que reforzó el tono reivindicativo.
El segundo pasodoble se convirtió en uno de los momentos más emotivos de la actuación con un homenaje a los jóvenes de Adamuz que perdieron la vida tras intentar auxiliar a otras personas. La comparsa puso el acento en la solidaridad y el valor humano de una juventud que, frente a los tópicos, es capaz de reaccionar con altruismo en situaciones límite. La letra apeló a la memoria colectiva y subrayó la necesidad de no olvidar gestos que dignifican a toda una generación.
En el apartado de cuplés, ¡A toda máquina! optó por un tono más ligero sin abandonar la observación social. El primero ironizó sobre los sabores artificiales de los vapers, comparándolos con la pérdida del gusto auténtico de las cosas cotidianas. El segundo giró en torno a una escena familiar reconocible, la eterna pregunta sobre el dinero de la comunión, resuelta con humor mediante las excusas evasivas de los padres.
El popurrí cerró la actuación retomando la metáfora inicial del tren de la vida. A lo largo de sus coplas, la comparsa reflexionó sobre el crecimiento personal, la amistad, las despedidas y la mirada crítica que a menudo los adultos proyectan sobre las nuevas generaciones. El mensaje final reivindicó la capacidad de los jóvenes para tomar decisiones, cambiar de rumbo y construir su propio destino, insistiendo en que lo verdaderamente importante no es la estación final, sino todo lo vivido durante el trayecto.
Con ¡A toda máquina!, la comparsa de Alcalá de Guadaíra ofreció una actuación coherente y bien hilada, donde la metáfora sirvió de hilo conductor para hablar de educación, solidaridad y futuro. Una propuesta que refuerza la presencia de la cantera como espacio de reflexión social dentro del COAC 2026 y que consolida a este grupo como una voz generacional reconocible sobre las tablas del Falla.






















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