Bares y supermercados de Grazalema donan alimentos a Ronda por el desalojo de Grazalema
El desalojo de Grazalema mantiene a decenas de vecinos desplazados en Ronda, donde reciben apoyo con alimentos y asistencia mientras continúan los trabajos técnicos para evaluar una vuelta segura

Propietarios de bares y supermercados de Grazalema han comenzado a donar alimentos perecederos para los vecinos del municipio que permanecen desplazados en Ronda (Málaga) tras el desalojo de Grazalema, ordenado la pasada semana por riesgo de desprendimientos a causa del temporal. La iniciativa se ha desarrollado este martes con la colaboración de la Guardia Civil, que ha coordinado el acceso al municipio para la recogida de productos.
Según ha informado el Instituto Armado, varios responsables de establecimientos de hostelería y comercios de alimentación accedieron durante la tarde a Grazalema para retirar alimentos perecederos que posteriormente serán entregados en Ronda. El objetivo es contribuir al mantenimiento diario de los vecinos desalojados, que desde el pasado jueves se encuentran fuera de sus viviendas por motivos de seguridad.
Los desplazados están siendo atendidos en el pabellón municipal El Fuerte de Ronda, donde cada día se facilitan desayunos y comidas, además de servir como punto de encuentro para los afectados. Este espacio se ha convertido en un lugar de referencia para los vecinos de Grazalema, que permanecen a la espera de poder regresar a sus casas.
La Guardia Civil ha señalado que, además de la recogida de alimentos, continúa acompañando a grupos de vecinos en accesos controlados al municipio para retirar enseres personales, medicamentos y otros objetos necesarios para su estancia provisional fuera del pueblo. Estas entradas se realizan previa autorización de la Junta de Andalucía y bajo un dispositivo de seguridad específico.
El desalojo de Grazalema se produjo el jueves 5 de febrero, cuando las autoridades ordenaron la evacuación completa del municipio ante el riesgo de desprendimientos provocado por las intensas lluvias. Desde entonces, el acceso al casco urbano está restringido y solo se permite de forma puntual y controlada para tareas concretas.
El pasado domingo, un total de 191 vecinos pudieron regresar durante unos minutos a sus viviendas para recoger pertenencias básicas. Esta operación se llevó a cabo de forma coordinada entre la Guardia Civil, el Ayuntamiento de Grazalema y el resto de instituciones implicadas en la gestión de la emergencia, con el objetivo de minimizar riesgos.
La Junta de Andalucía ha advertido de que la situación podría prolongarse. El consejero de la Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa, Antonio Sanz, señaló este martes que Grazalema es “la población más gravemente afectada” por el temporal y en la que la recuperación y la vuelta a la normalidad pueden demorarse más tiempo.
Sanz explicó que el desalojo de Grazalema “va a durar” y que los vecinos no podrán regresar hasta que se disponga de informes técnicos que garanticen la seguridad. En este sentido, subrayó que será necesario analizar el comportamiento del terreno tras las lluvias para emitir nuevas evaluaciones que avalen el regreso de la población.
Por su parte, el alcalde de Grazalema, Carlos Javier García, informó de que científicos y técnicos continúan trabajando en el municipio para estudiar la estabilidad del terreno y las zonas afectadas. El objetivo, según indicó, es “garantizar una vuelta segura” de los vecinos cuando las condiciones lo permitan.
Mientras tanto, la colaboración entre administraciones, fuerzas de seguridad, comerciantes y vecinos se mantiene como un elemento clave para atender a las personas desplazadas por el desalojo de Grazalema. La donación de alimentos desde los propios establecimientos del municipio se suma a las medidas de apoyo puestas en marcha desde el inicio de la emergencia.
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