Inicio / Campo de Gibraltar / Circe advierte de un repunte de las interacciones de orcas con barcos en el Estrecho

Circe advierte de un repunte de las interacciones de orcas con barcos en el Estrecho

Redacción 25 agosto, 2026 4 minutos de lectura

La organización atribuye el aumento de las interacciones de orcas con barcos a la falta de difusión de pautas actualizadas y recomienda navegar por aguas de menos de 30 metros de profundidad.

La organización Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos (Circe) ha detectado durante este verano un leve repunte de las interacciones de orcas con barcos en el Estrecho de Gibraltar y otras aguas de la Península. El aumento se produce después de varios años en los que estos episodios se redujeron hasta un 80%, según los datos facilitados por la entidad.

El coordinador y presidente de Circe, Renaud de Stephanis, ha relacionado este cambio de tendencia con la falta de transmisión de “pautas claras y actualizadas” a los navegantes. La organización sostiene que las recomendaciones difundidas en años anteriores junto al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico contribuyeron a reducir los encuentros y sus consecuencias.

Estas interacciones afectan principalmente a veleros y embarcaciones de recreo y pueden causar daños en los timones. De Stephanis mantiene que la medida más eficaz para reducir el riesgo consiste en navegar por aguas poco profundas, con menos de 30 metros de calado, y continuar la marcha en caso de avistamiento, dirigiendo el barco hacia zonas de menor profundidad.

El responsable de Circe ha insistido en que la embarcación no debe detenerse ante la presencia de los animales. Según ha explicado, mantener el rumbo hacia aguas someras puede disuadir a las orcas y evitar que prolonguen el contacto con el barco.

La entidad especializada en cetáceos considera estas conductas como parte de un juego de los animales y rechaza calificarlas como ataques. No obstante, las interacciones pueden derivar en situaciones de riesgo para las tripulaciones, las propias embarcaciones y los ejemplares implicados.

Circe sostiene que una parte de los navegantes desconoce el procedimiento que debe seguir o actúa con incertidumbre cuando se encuentra con estos cetáceos. De Stephanis ha vinculado esa situación a una menor difusión institucional de las recomendaciones y ha señalado como ejemplo el caso de una orca conocida como Toñi, localizada con marcas en la aleta dorsal compatibles con posibles disparos de perdigón.

La organización realiza un seguimiento de este ejemplar. Su presidente ha asegurado que la orca “está bien”, aunque todavía se encuentra pendiente de la evolución de las heridas, que, según sus cálculos, se produjeron tres o cuatro semanas antes de sus declaraciones.

El grupo de orcas catalogado en el Estrecho de Gibraltar está compuesto por entre 16 y 17 ejemplares, de acuerdo con la información aportada por Circe. En un avistamiento reciente solo fueron localizados tres animales, una circunstancia que De Stephanis encuadra en la dispersión habitual dentro de la dinámica social de esta especie.

La población de orcas del Estrecho y del golfo de Cádiz está incluida como vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas. El artículo 57 de la Ley 42/2007, de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, prohíbe cualquier actuación dirigida a matar, capturar, perseguir o molestar a estos animales.

El incumplimiento de esta normativa puede acarrear sanciones de hasta dos millones de euros, además de posibles responsabilidades penales. La protección legal afecta tanto a actuaciones directas contra los ejemplares como a comportamientos que puedan causarles molestias de manera intencionada.

Las interacciones entre orcas de esta población y embarcaciones comenzaron a registrarse de manera continuada en el verano de 2020. Desde entonces se han producido episodios en el Estrecho, el golfo de Cádiz y otras aguas atlánticas de la Península Ibérica.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, a través de la Dirección General de la Marina Mercante, y el Ministerio para la Transición Ecológica, mediante la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación, mantienen recomendaciones para los navegantes en caso de avistamiento o interacción. Las pautas buscan reducir los riesgos para las personas a bordo, las embarcaciones, la navegación y los propios cetáceos.