Andalucía y más allá

Día Mundial del Melanoma en Andalucía: más de mil nuevos casos previstos y mejor supervivencia gracias a la inmunoterapia

El Día Mundial del Melanoma en Andalucía pone el foco en el aumento de diagnósticos —más de un millar este año— y en cómo el diagnóstico precoz y la inmunoterapia han cambiado el pronóstico de este cáncer de piel

Andalucía superará este año el millar de nuevos diagnósticos de melanoma cutáneo, dentro de una tendencia creciente que también se mantiene a nivel nacional, donde se prevén 8.074 casos en 2026. Coincidiendo con el Día Mundial del Melanoma, los oncólogos andaluces advierten del aumento sostenido de este tumor de piel y subrayan que el diagnóstico precoz y la inmunoterapia han transformado la supervivencia en la última década.

Los datos proceden del informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica y la Red Española de Registros de Cáncer. En Andalucía, el incremento progresivo de tumores cutáneos se asocia al envejecimiento de la población, la exposición acumulada a radiación ultravioleta y determinados hábitos sociales vinculados al ocio y al bronceado.

En una comunidad con alta intensidad solar durante buena parte del año, como ocurre también en la provincia de Cádiz, los especialistas insisten en la prevención como principal herramienta para frenar la incidencia. El doctor Miguel Ángel Berciano Guerrero, coordinador del Grupo de Trabajo de Melanomas de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), resume la prevención en dos ámbitos: la exposición al sol y el uso de fuentes artificiales de radiación.

En este sentido, recuerda que la Organización Mundial de la Salud clasifica las cabinas de bronceado como carcinógeno directo y señala que evitar su uso sería una de las medidas más eficaces para reducir el riesgo. Además, advierte de que la fotoprotección no debe limitarse a la aplicación puntual de crema solar.

“El fotoprotector no es un escudo mágico”, explica. Según detalla, la protección más eficaz es la física: buscar sombra, evitar la exposición prolongada en las horas centrales del día y utilizar gorra, gafas homologadas y ropa adecuada. La sociedad científica plantea, además, la necesidad de fomentar espacios con sombra en zonas recreativas, deportivas y escolares.

Los oncólogos recuerdan que el daño solar es acumulativo y que las quemaduras en la infancia y la adolescencia incrementan de forma significativa el riesgo de desarrollar melanoma en la edad adulta. “Sabemos que las quemaduras solares en la infancia duplican el riesgo de padecer melanoma años después”, señala Berciano, quien aboga por reforzar la educación sanitaria desde edades tempranas.

Persisten, no obstante, determinadas creencias sociales que dificultan la prevención. Entre ellas, la asociación del bronceado con una apariencia saludable. “El bronceado es una reacción defensiva de la piel frente a una agresión; traduce daño cutáneo”, indica el especialista. También alerta de la falsa sensación de seguridad que puede generar el uso inadecuado de cremas solares, ya que ninguna bloquea por completo la radiación ultravioleta.

La detección precoz es otro de los pilares fundamentales. Cuando el melanoma se diagnostica en fases iniciales, las probabilidades de curación son elevadas. En cambio, si progresa y desarrolla metástasis, el abordaje se complica.

Para facilitar la identificación de lesiones sospechosas, los especialistas recomiendan la regla del ABCDE: asimetría, bordes irregulares, cambios de color, diámetro superior a seis milímetros y evolución. Este último criterio es considerado clave. Cambios en el tamaño, picor, sangrado o modificaciones visibles en un lunar deben motivar consulta médica.

A ello se suma el denominado signo del “patito feo”, que consiste en detectar un lunar diferente al resto. La difusión de estas pautas entre la población puede favorecer consultas más tempranas y, con ello, mejorar el pronóstico.

En paralelo al llamamiento a la prevención, el Día Mundial del Melanoma en Andalucía también pone de relieve los avances terapéuticos registrados en los últimos años. El tratamiento del melanoma avanzado ha cambiado de forma significativa gracias al desarrollo de la inmunoterapia y de terapias dirigidas contra alteraciones moleculares específicas, como las mutaciones del gen BRAF.

La inmunoterapia actúa estimulando el sistema inmunitario del paciente para que reconozca y destruya las células tumorales. Según explica Berciano, hace apenas una década el melanoma metastásico tenía un pronóstico muy limitado, con escasa respuesta a la quimioterapia. En la actualidad, algunos pacientes pueden mantener la enfermedad controlada durante largos periodos y con buena calidad de vida.

Estos tratamientos no se emplean solo en fases metastásicas. En determinados casos con alto riesgo de recaída, también se utilizan antes o después de la cirugía, con el objetivo de reducir la probabilidad de que el tumor reaparezca.

Pese a estos avances, los especialistas insisten en que la prevención y la detección precoz siguen siendo las herramientas más eficaces para reducir la mortalidad. En un territorio como Cádiz, donde la exposición solar forma parte del día a día durante gran parte del año, el mensaje se centra en combinar hábitos responsables al aire libre con vigilancia periódica de la piel.

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