El alcalde de Grazalema reclama agilizar las obras en las carreteras afectadas por las borrascas en la Sierra de Cádiz
Las carreteras afectadas por las borrascas en la Sierra de Cádiz mantienen cortes y limitaciones a las puertas de la Semana Santa, lo que complica el acceso a municipios como Grazalema, Setenil o Torre Alháquime.

Las carreteras afectadas por las borrascas en la Sierra de Cádiz continúan presentando cortes totales y parciales cuando faltan días para el inicio de la Semana Santa, un periodo clave para el turismo en la comarca. El alcalde de Grazalema, Carlos Javier García (PSOE), ha pedido a la Junta de Andalucía que agilice las intervenciones para restablecer la normalidad en las conexiones viarias.
Según ha señalado el regidor en declaraciones a Europa Press, aunque se están ejecutando actuaciones tras el episodio de lluvias del invierno, es necesario acelerar los trabajos para evitar que la situación se prolongue. Las borrascas registradas hace casi dos meses provocaron daños en distintas vías de la red autonómica y provincial, algunos de los cuales aún no han sido resueltos.
Uno de los casos más significativos es el de la carretera A-372, que conecta Grazalema con El Bosque a través del Puerto del Boyar. Este tramo permanece cortado, lo que obliga a desviar el tráfico por la carretera de Ubrique. Además, existen limitaciones para el tráfico pesado en dirección a Ronda, lo que repercute en la actividad comercial y en el transporte vinculado al sector turístico.
El alcalde ha subrayado que, aunque el municipio no está incomunicado, las restricciones afectan a determinados flujos de visitantes y a operadores que dependen de estas vías para desarrollar su actividad con normalidad. La cercanía de la Semana Santa incrementa la preocupación en una comarca que recibe en estas fechas a un elevado número de turistas atraídos por su entorno natural y su oferta cultural.
Además de la A-372, otras carreteras de la Sierra presentan incidencias. Entre ellas, la A-7276 en el término municipal de Alcalá del Valle; la CA-9104 que une Zahara de la Sierra con Grazalema; la CA-9113 entre El Gastor y Setenil de las Bodegas; la CA-9108 en Torre Alháquime; y la CA-9118 en Setenil. Las afecciones varían en función del punto, con restricciones de paso, cortes parciales o limitaciones específicas para determinados vehículos.
Carlos Javier García ha indicado que la situación actual pone de relieve la necesidad de reforzar el mantenimiento de las infraestructuras viarias en la comarca. Según ha manifestado, el estado de algunas carreteras ya era motivo de preocupación antes de las borrascas, y los daños recientes han evidenciado la vulnerabilidad de estas conexiones ante episodios meteorológicos adversos.
El alcalde ha insistido en que el mantenimiento de las carreteras es un elemento esencial para garantizar la movilidad de los vecinos y el desarrollo económico de la Sierra de Cádiz. En este sentido, ha apelado a la administración autonómica, competente en varias de las vías afectadas, para que actúe con la mayor celeridad posible.
La red de carreteras es un factor determinante para municipios como Grazalema, cuyo acceso depende en gran medida de trazados de montaña. Las incidencias no solo condicionan la llegada de visitantes, sino también el transporte de mercancías y la prestación de servicios.
A las puertas de una de las campañas turísticas más importantes del año, los ayuntamientos de la comarca permanecen pendientes de la evolución de las obras y de los plazos de reapertura total de los tramos afectados. Mientras tanto, el tráfico continúa siendo desviado por rutas alternativas, con el consiguiente aumento de tiempos de desplazamiento.







