El Gobierno cifra en 29.192 euros la intervención del CSIC en Grazalema por las borrascas de febrero
La intervención del CSIC en Grazalema por las borrascas de febrero, que incluyó estudios hidrogeológicos tras el desalojo del municipio, se extendió también a otras siete localidades de la Sierra de Cádiz y la Serranía de Ronda.

La intervención del CSIC en Grazalema por las borrascas de febrero tuvo un coste total de 29.192,31 euros, según ha detallado el Gobierno de España en una respuesta parlamentaria. El despliegue se produjo tras las intensas lluvias registradas los días 3 y 4 de febrero de 2026, que obligaron a desalojar por completo el municipio serrano ante el riesgo de derrumbes.
La cifra ha sido facilitada en contestación escrita a una pregunta formulada por Vox en el Congreso de los Diputados sobre las conclusiones del informe elaborado por técnicos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el coste de su actuación durante la emergencia.
Según la información trasladada por el Ejecutivo, las actuaciones desarrolladas por el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE-CSIC) en Grazalema confirmaron que la salida de agua en viviendas y calles se debió a que la capacidad de infiltración del medio kárstico se vio “sobrepasada puntualmente” por las lluvias excepcionales. En solo dos días se acumularon 666 litros por metro cuadrado en la estación meteorológica de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) instalada en el municipio.
El análisis técnico apunta a que, tras las precipitaciones, se produjo una escorrentía subsuperficial bajo el firme de las calles y las propias viviendas. El agua terminó aflorando a la superficie y se concentró principalmente en las cotas más bajas del casco urbano, lo que provocó imágenes de corrientes atravesando calles y saliendo por suelos y enchufes en el interior de las casas.
El episodio obligó al desalojo de más de 1.600 vecinos el 5 de febrero, ante los “estruendos” procedentes del subsuelo y el temor a posibles derrumbes. La población fue reubicada temporalmente en municipios como Ronda o Zahara de la Sierra. El regreso se produjo de forma progresiva una vez disminuyó el riesgo, once días después del desalojo inicial, y no se completó hasta el 24 de febrero, cuando volvieron los últimos 80 vecinos que permanecían fuera.
Durante ese periodo, técnicos del CSIC realizaron estudios geotécnicos para evaluar la estabilidad del terreno y determinar las condiciones de seguridad necesarias para el retorno de la población.
La intervención no se limitó a Grazalema. El Gobierno ha precisado que el despliegue del GADE-CSIC en la emergencia de Andalucía incluyó también actuaciones en otras siete localidades de las Serranías de Cádiz y Ronda: Ubrique, Villaluenga del Rosario, Benamahoma, Benaoján, Jimera de Líbar, Cortes de la Frontera y Gaucín.
En estos municipios se llevaron a cabo trabajos de campo y gabinete para evaluar el riesgo hidrogeológico y, en su caso, el riesgo por movimientos del terreno que pudieran afectar a la población o a infraestructuras. La financiación de estas actuaciones se realizó con cargo al programa presupuestario 463A, correspondiente a investigación científica.
El Ejecutivo señala que el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias actúa como apoyo técnico en situaciones de especial complejidad, integrando información científica para facilitar la toma de decisiones operativas durante grandes emergencias.
Las lluvias de comienzos de febrero dejaron uno de los episodios más graves que se recuerdan en Grazalema, municipio acostumbrado a elevados registros de precipitación pero no a un fenómeno de estas características. La acumulación de agua en el subsuelo y su posterior afloramiento generaron una situación inédita que obligó a activar protocolos de emergencia y a evacuar preventivamente a toda la población.
La respuesta parlamentaria aporta ahora el detalle económico de aquella actuación técnica, tres meses después de los hechos, y concreta el alcance territorial de la intervención del CSIC en la Sierra de Cádiz y su entorno durante las borrascas de principios de año.
