El Gobierno y el Ayuntamiento abordan la reactivación de la almadraba de Sancti Petri para 2027
La secretaria general de Pesca y el alcalde de Chiclana analizan en Madrid la situación de la almadraba de Sancti Petri, cuya puesta en marcha dependerá de un nuevo decreto y de la asignación de cuota de atún rojo.

La reactivación de la almadraba de Sancti Petri podría producirse en 2027 si prosperan los cambios normativos y la asignación de cuota de atún rojo previstos por el Gobierno central. Así se abordó este miércoles en una reunión celebrada en Madrid entre la secretaria general de Pesca, María Isabel Artime, y el alcalde de Chiclana, José María Román.
El encuentro se enmarca en el diálogo institucional sobre la situación de la actividad pesquera en la zona y, en particular, sobre la recuperación de esta pesquería tradicional, que lleva más de dos décadas sin actividad en el litoral chiclanero.
Según la información facilitada por el Ayuntamiento, la Secretaría General de Pesca trabaja en la asignación de posibilidades de pesca a la instalación de cara a 2027. Además, en las próximas semanas el Consejo de Ministros tiene previsto abordar la modificación del Real Decreto que regula la pesquería de atún rojo en el Atlántico Oriental y el Mediterráneo.
Este cambio normativo se plantea en el contexto de la evolución positiva de la recuperación de la especie, tras años de restricciones y planes de explotación para garantizar su sostenibilidad. La asignación de toneladas disponibles para cada almadraba será un paso determinante para que la de Sancti Petri pueda volver a instalarse.
El alcalde de Chiclana trasladó a la secretaria general el proyecto vinculado a la almadraba de Sancti Petri y su relevancia histórica y económica para el municipio. Según indicó tras la reunión, la puesta en marcha no será posible en la campaña de 2026, pero el horizonte se sitúa en 2027, a la espera de la aprobación del decreto y del reparto definitivo de cuotas.
La empresa Pesquerías Chiclana sería la encargada de iniciar esta nueva etapa si se concreta la autorización. El Ayuntamiento sostiene que el proceso para recuperar la almadraba comenzó en 2002 y ha estado condicionado por las limitaciones derivadas del estado de la población de atún rojo y por la regulación estatal e internacional de esta pesquería.
La almadraba es un arte de pesca tradicional utilizado para la captura del atún rojo durante su paso migratorio. En la provincia de Cádiz continúa activa en localidades como Barbate, Conil o Tarifa, donde constituye un recurso económico vinculado tanto al sector pesquero como a la industria transformadora y al turismo gastronómico.
La posible recuperación de la almadraba de Sancti Petri supondría la incorporación de Chiclana a este circuito productivo, aunque su viabilidad dependerá exclusivamente de la asignación de cuota suficiente y del cumplimiento de los requisitos técnicos y administrativos que establezca el nuevo marco normativo.
Por el momento, no se han concretado cifras sobre el volumen de toneladas que podrían corresponder a la instalación chiclanera ni el calendario exacto de aprobación del Real Decreto. El Ministerio deberá determinar el reparto de posibilidades de pesca entre las distintas almadrabas autorizadas en el litoral andaluz.
La reunión celebrada en Madrid constituye, según ambas administraciones, un paso dentro del proceso institucional necesario para que la almadraba de Sancti Petri pueda volver a operar tras más de veinte años sin actividad. La decisión final dependerá de los acuerdos que adopte el Consejo de Ministros y de la posterior resolución sobre las cuotas de captura.







