El precio de la luz en España podría caer por debajo de 10 €/MWh en abril
El precio de la luz en España podría caer por debajo de 10 €/MWh en abril tras un febrero que ya es el más barato de la serie histórica, con una media de 11,36 euros, impulsado por el aumento de la producción hidráulica y eólica y la estabilidad del gas en Europa.

El precio de la luz en España podría caer por debajo de 10 euros el megavatio hora (MWh) el próximo mes de abril si se mantienen las actuales condiciones meteorológicas y de mercado. Así lo apunta la consultora Tempos Energía en un análisis difundido este martes, en el que señala que el mercado mayorista ya descuenta una primavera con precios excepcionalmente bajos.
Según los datos recogidos por la firma, el mercado eléctrico mayorista —conocido como ‘pool’— registra en febrero una media de 11,36 euros/MWh. Esta cifra supone un descenso del 84,2% respecto al mes anterior y del 89,5% en comparación con el mismo mes del año pasado, lo que convertiría a febrero de 2026 en el más barato desde que existen registros.
La caída de precios se atribuye principalmente a la sucesión de borrascas que han incrementado de forma notable la producción renovable. La generación hidráulica ha aumentado un 60,76% y la eólica un 11,11%, según los datos facilitados. Entre ambas tecnologías cubren el 59,74% del mix eléctrico, porcentaje que asciende al 73,60% si se suma la energía solar.
Este elevado aporte de renovables está desplazando al gas del sistema de generación. Tres de cada cuatro horas del mercado mayorista se sitúan ya por debajo de los 10 euros/MWh y cerca de un 20% registran precios negativos. En paralelo, la producción con ciclos combinados de gas ha descendido un 40,91%, lo que reduce su peso en la fijación del precio final.
En el contexto europeo, el mercado del gas natural se mantiene estable. La referencia TTF cotiza en una horquilla de entre 31 y 33 euros/MWh, con un nivel de almacenamiento en torno al 35%. En la segunda semana de febrero, los futuros se situaron en 32,48 euros/MWh, sin que el invierno ni las tensiones geopolíticas hayan provocado repuntes significativos.
El análisis señala que Europa no está incorporando actualmente una “prima de invierno” en los precios, aunque el mercado comienza a vigilar la campaña de reposición de reservas, que se desarrolla entre abril y octubre. Si el ritmo de inyección no es suficiente en primavera, podría generarse presión al alza de cara al verano.
El Gas Natural Licuado (GNL) continúa actuando como respaldo del sistema europeo. Las importaciones semanales se sitúan en máximos históricos, con Estados Unidos concentrando cerca del 70% de los envíos. Además, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) prevé un volumen elevado de importaciones en 2026, lo que refuerza la percepción de oferta abundante.
Otro de los factores que influye en el mercado energético es la evolución del petróleo. El barril de Brent, tras alcanzar en enero los 71,89 dólares —máximo de los últimos seis meses—, ha retrocedido hasta el entorno de los 68 dólares. Las previsiones apuntan a que podría moverse en una franja de entre 65 y 72 dólares en los próximos meses.
La AIE proyecta para 2026 un superávit de oferta de 3,73 millones de barriles diarios, mientras que la OPEP+ estudia aumentar su producción a partir de abril. Aunque persisten factores de incertidumbre geopolítica, el mercado energético internacional muestra actualmente una tendencia de estabilidad.
En este escenario, el precio de la luz en España podría caer por debajo de 10 €/MWh en abril si continúan las lluvias y el viento y no se producen alteraciones significativas en el mercado del gas. De confirmarse, sería uno de los niveles más bajos registrados en el mercado mayorista español.
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