La Comisión 28J denuncia incidentes en la manifestación del Orgullo Cádiz 2026 y anuncia posibles acciones legales
El colectivo organizador del Orgullo Cádiz 2026 acusa a Colectiva Jarana de boicot y agresiones verbales durante la marcha del 4 de julio y afirma que estudia medidas judiciales por los hechos

La Comisión 28J de Cádiz ha denunciado públicamente los incidentes registrados el pasado sábado 4 de julio durante la manifestación del Orgullo en la capital gaditana y ha anunciado que estudia emprender acciones legales por lo ocurrido. El colectivo organizador asegura haber sufrido un boicot, así como agresiones verbales y amenazas, antes, durante y después de la marcha.
En un comunicado remitido a los medios, la Comisión 28J responsabiliza directamente a la Colectiva Jarana de los hechos y sostiene que los ataques incluyeron la difusión de “bulos malintencionados” y descalificaciones públicas contra integrantes de la organización. Según su versión, los episodios generaron un clima de tensión en una convocatoria que requiere meses de preparación y coordinación.
La manifestación del Orgullo se celebró el sábado 4 de julio en Cádiz, dentro de las actividades reivindicativas del 28J, Día Internacional del Orgullo LGTBIQ+. La Comisión 28J no concreta en su escrito el número de participantes ni detalla si fue necesaria la intervención policial, pero sí enmarca lo sucedido en un conflicto originado por la aparición de una bandera que combinaba los colores del colectivo LGTBIQ+ con los de la bandera española.
El comunicado señala que la presencia de ese símbolo en cartelería vinculada a la convocatoria provocó críticas por parte de otros sectores del activismo local. La Comisión 28J sostiene que ese elemento desencadenó reacciones que, a su juicio, traspasaron la discrepancia política y derivaron en ataques personales y en un intento de boicotear la movilización.
Además, el colectivo afirma que determinadas organizaciones políticas y entidades sociales optaron por no participar en la convocatoria, una decisión que interpreta como una forma de respaldo indirecto a las críticas. No obstante, en el comunicado no se mencionan partidos ni asociaciones concretas más allá de Colectiva Jarana.
La Comisión 28J asegura que los hechos supusieron una “grave agresión verbal y psicológica” hacia miembros de la organización y que algunas personas fueron señaladas públicamente. En este contexto, anuncia que está valorando “todas aquellas medidas que considere oportunas, incluyendo las judiciales”, ante las amenazas e insultos que denuncia haber recibido.
El escrito insiste en que la entidad mantendrá su línea de trabajo en defensa de los derechos del colectivo LGTBIQ+ en Cádiz y rechaza cualquier intento de división interna dentro del movimiento. También sostiene que la controversia generada en torno a la bandera responde a una apropiación simbólica por parte de sectores ideológicos ajenos al colectivo, una interpretación que, según la Comisión, no comparten.


