La Fiscalía sostiene que la narcolancha de Barbate actuó con intención de matar a los guardias civiles
La Fiscalía sostiene que la narcolancha de Barbate embistió de forma frontal y deliberada a la zodiac de la Guardia Civil en el puerto el 9 de febrero de 2024 y solicita 42 años de prisión para el piloto por dos asesinatos y cuatro intentos de asesinato.

La Fiscalía ha presentado su escrito de conclusiones provisionales en el procedimiento que instruye el Juzgado de Instrucción número 1 de Barbate por el choque ocurrido la noche del 9 de febrero de 2024 en el puerto de la localidad, cuando una narcolancha embistió a una embarcación de la Guardia Civil. El Ministerio Público sostiene que la actuación fue deliberada y que el piloto dirigió la lancha “con una clara y determinada intención de acabar con la vida” de los agentes.
Como consecuencia del impacto murieron dos guardias civiles y otros cuatro resultaron heridos. Por estos hechos, la Fiscalía solicita un total de 42 años de prisión para el piloto de la embarcación, Karim E.B., que se encuentra en prisión desde septiembre de 2024. Para el otro acusado, tripulante de la lancha, pide dos años de cárcel.
Según el escrito de acusación, la Fiscalía considera al piloto responsable de dos delitos de asesinato agravado, por los que solicita diez años de prisión por cada uno. Además, reclama cinco años de cárcel por cada uno de los cuatro delitos de asesinato en grado de tentativa y otros dos años por un delito de atentado agravado. En el caso del segundo acusado, únicamente se le imputa un delito de atentado agravado.
El Ministerio Público señala que en ambos acusados concurre la atenuante de arrepentimiento como muy cualificada respecto a todos los delitos.
Los hechos se remontan a las 20:00 horas del 9 de febrero, cuando la zodiac de la Guardia Civil fue botada al agua con la finalidad de que las embarcaciones de alta velocidad presentes en el puerto abandonaran la zona, ante la alarma social generada por su presencia. La Fiscalía subraya que los agentes no realizaron maniobras de persecución ni de acercamiento sobre las seis narcolanchas detectadas, limitándose a una actuación disuasoria.
Una vez en el agua, algunas de las embarcaciones comenzaron a maniobrar. Entre ellas se encontraba la lancha ocupada por los dos acusados, que se aproximó a la zodiac oficial y realizó, según la acusación, hasta seis maniobras “peligrosas y agresivas”, navegando en círculos cerrados y a gran velocidad alrededor de la embarcación de la Guardia Civil y pasando repetidamente muy cerca.
Estas maniobras, siempre según la Fiscalía, tenían como objetivo amedrentar a los agentes y socavar el principio de autoridad. El escrito destaca la desventaja de los guardias civiles debido a la diferencia de tamaño y potencia entre las embarcaciones, la presencia de seis personas en un espacio reducido y las condiciones de oscuridad y meteorología adversa.
Tras esas aproximaciones, el piloto habría dirigido la narcolancha en sentido contrario a la zodiac, hacia el interior del puerto, con el objetivo de tomar distancia suficiente para incrementar la velocidad. A continuación, aceleró de forma notable y orientó la proa directamente hacia la embarcación oficial, cuya posición conocía, según la acusación, porque acababa de separarse de ella y mantenía activados los sistemas luminosos y rotativos.
La Fiscalía afirma que el piloto dirigió la lancha en línea recta contra la zodiac sin variar el rumbo ni reducir la velocidad, produciéndose una colisión frontal. El impacto provocó que el casco y las hélices de la embarcación de alta velocidad pasaran por encima de la zodiac, arrollando tanto la embarcación como a los agentes que se encontraban a bordo.
El escrito añade que el ataque fue “rápido e inesperado”, lo que impidió cualquier posibilidad de defensa por parte de los guardias civiles. Por ello, califica las dos muertes como asesinatos y las lesiones sufridas por los otros cuatro agentes como constitutivas de asesinato en grado de tentativa.
El caso de la narcolancha de Barbate generó una amplia repercusión social y política en la provincia de Cádiz, especialmente por la creciente presencia de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el litoral. Con la presentación del escrito de conclusiones provisionales, el procedimiento avanza hacia la fase previa al juicio oral.





