La incautación de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras desemboca en 21 detenidos en Ecuador
La investigación sobre la cocaína localizada en el puerto de Algeciras vincula a la organización con 14 alijos que suman 42,5 toneladas, 18 de ellas destinadas a España

La investigación abierta tras la incautación de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras en octubre de 2024 ha desembocado en la detención de 21 personas en Ecuador. La Policía Nacional, la Policía ecuatoriana y Europol atribuyen a la organización investigada el envío de 42,5 toneladas de esta droga hacia Europa y Emiratos Árabes Unidos.
La fase operativa se desarrolló el 8 de octubre de 2026 con 23 entradas y registros en Ecuador. Los arrestados están investigados por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal y tráfico de drogas. En los registros también fueron intervenidos 14 teléfonos móviles y un vehículo.
El origen de la operación se encuentra en el alijo descubierto dos años antes en Algeciras. La cocaína estaba oculta entre plátanos dentro de un contenedor procedente de Ecuador. Aquella intervención fue, según la Policía Nacional, la mayor aprehensión de esta sustancia realizada por el cuerpo hasta ese momento.
Las pesquisas posteriores permitieron identificar una estructura asentada en Ecuador y presuntamente dedicada a adquirir, almacenar, transportar y distribuir cocaína. Los investigadores sostienen que utilizaba cargamentos de mercancías legales para introducir la droga en contenedores marítimos con destino a diferentes países.
La Policía vincula al grupo con 14 incautaciones realizadas en Ecuador y en varios países europeos, entre ellos España, Bélgica, Portugal y Países Bajos. Esas operaciones suman 42,5 toneladas de cocaína, de las cuales 18 toneladas tenían como destino territorio español.
La investigación sitúa detrás de los envíos un entramado empresarial formado por al menos 15 sociedades dedicadas aparentemente a la exportación de plátanos desde Ecuador. A través de estas compañías se habrían organizado operaciones comerciales utilizadas para ocultar los cargamentos de droga entre los productos destinados a la exportación.
Además de los plátanos, la organización habría empleado cargamentos de marisco, cacao y madera para transportar la cocaína desde Sudamérica hasta distintos puertos europeos. La actividad investigada se remontaría a 2019 y habría recurrido a diferentes rutas comerciales para reducir el riesgo de detección durante los controles.
Según la reconstrucción policial, la estructura disponía de colaboradores en varios países. Estos se ocupaban presuntamente de coordinar la adquisición de la cocaína en laboratorios de Colombia, organizar su traslado por vía marítima y asegurar la recepción y distribución de los alijos una vez llegaban a Europa.
Los agentes también detectaron la posible participación de integrantes de otras redes criminales internacionales, incluidas estructuras vinculadas con la mafia balcánica y la denominada mocromafia. Su función habría consistido en facilitar la recepción de los cargamentos y aportar empresas en los países de destino para dar apariencia legal a las operaciones.
Los investigados utilizaban plataformas de mensajería encriptada para comunicarse y coordinar los envíos, de acuerdo con la Policía Nacional. El análisis de esas comunicaciones permitió a los agentes conocer la organización interna del grupo y las relaciones que mantenía con otras redes dedicadas al narcotráfico internacional.
Las pesquisas identificaron asimismo al supuesto líder de la estructura, al que sitúan en Emiratos Árabes Unidos desde 2023. Desde allí habría mantenido contactos con miembros de otras organizaciones criminales internacionales.
La Policía investiga también sus posibles vínculos con la denominada Nueva Junta del Narcotráfico, descrita por los investigadores como una estructura transnacional relacionada con el tráfico de cocaína y el blanqueo de capitales. Estaría formada por distintas organizaciones que establecerían alianzas para intervenir en las sucesivas fases del negocio, desde la adquisición de la droga hasta su distribución en los mercados de destino.
La actuación del 8 de octubre se dirigió contra la parte de la organización asentada en Ecuador, donde se concentraron las 21 detenciones y los 23 registros. La investigación ha contado con la participación conjunta de la Policía Nacional española, la Policía de Ecuador y Europol.


